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jueves, 4 de agosto de 2022

Frankenstein - Mary Shelley (parte 3)

 

Capítulo 21:
Las pesadillas de Víctor parecen no acabar, no sólo no estaba en Escocia, sino en Irlanda y la venganza de su criatura le llega más temprano que tarde sin importar dónde esté. Cuando se le lleva a comparecer ante la justicia, jamás se imaginó que el cadáver encontrado y  del que creían él era el homicida, se trataba de su gran amigo Henry, llenándolo de dolor y al mismo tiempo sin poder soportarlo, las fiebres de su enfermedad le aquejan y en ese estado permanece en prisión dos meses hasta que su padre llega a buscarlo y hasta que se comprueba su inocencia. Volver a vivir por los remordimientos no le es fácil.

Capítulo 22:
Comprobándose la inocencia de Víctor, sale de la prisión y dejando Irlanda, se embarca de vuelta a Ginebra en compañía de su padre. Estando en París recibe carta de Elizabeth liberándolo del compromiso si es eso lo que le aqueja, pero Víctor le contesta de inmediato haciéndole saber que más bien, ella es su paz por lo que a pesar de todo, especialmente de sus miedos, los preparativos continúan, aunque sepa que ese día será el último para él, pues ante las amenazas de la criatura, cree que le matará ese mismo día, dejando viuda a Elizabeth y sumida en profundo dolor que es incapaz de evitarle.

Capítulo 23:
Una boda esperada por todos se ha celebrado y los novios se embarcan hacia su luna de miel. Sólo junto a ella, Víctor siente algo de tranquilidad, aunque no dejara sus armas de ninguna manera,  pues sintiéndose perseguido sabía que en cualquier momento la criatura volvería a presentarse ante él para terminar de cobrar su venganza. No obstante, esa misma noche se cumple la amenaza de la manera en la que jamás se imaginó, el muerto no sería él, sino Elizabeth, a quien sólo le bastó un momento sola para que el monstruo acabara con ella. Cuando Víctor acudió en su auxilio ya era tarde. Su esposa estaba muerta.

Capítulo 24:
Víctor no sabe cómo es capaz de resistir tanto dolor y tantas desgracias. Luego de reaccionar ante lo sucedido a su esposa y regresar a Ginebra, no desea vivir más, rogando porque la muerte se lo lleve también y acabe con la agonía que lo atormenta y más cuando por esas mismas penas, su padre también muere. No obstante, reacciona sabiendo que su creación vive y que, siendo el causante de todas sus desdichas, ahora es él el que busca vengarse y tomando fuerzas, deja su tierra y se lanza a la caza de su abominación para acabar con él o que él, lo mate, logrando vivir sólo uno de los dos. De esta forma es como en su persecución llega hasta los hielos del norte y así es como Walton lo encontró. Aquí Víctor termina su historia y Walton regresa a tomar la narración como al principio. Victor espera que su experiencia haga desistir al capitán de sus locuras, como también le ayude en su venganza si él ya no logra hacerlo, pues sus fuerzas lo dejan a cada minuto. Sólo en sus últimos momentos le libera de su petición porque comprende que no es justo seguir arrastrando a más personas que en su hazaña podrían morir y es de esta forma, sin lograr su deseo de acabar él mismo con su creación, que Victor, cansado y abatido por el dolor, muere en esa condición. Walton le siente como el amigo que esperaba y que tarde conoció, sin embargo, mientras le escribe a su hermana, escucha que lamentos roncos salen del camarote donde descansa el cuerpo de Víctor y yendo a ver qué sucede, se encuentra con lo que nunca se imaginó. La criatura de la que Víctor le hablara está frente al cadáver de su creador y evitando que se vaya, Walton le retiene para recriminarle todo lo que hizo. Con la misma elocuencia, la criatura le dice todo lo que fue su vida y el dolor que le causó el que se le negara ser feliz. Walton le escucha y sabiendo que el monstruo también siente dolor por la muerte de su creador, decide no tomar medidas contra él. La criatura le dice que se irá al Polo Norte y que allí, hará una pira en la que se prenderá fuego hasta volverse cenizas, acabando con él mismo pues sabe que no hay lugar en el mundo para un ser como él y ya no tiene ninguna razón para seguir viviendo. Walton le deja ir ante su promesa de muerte y la criatura deja de su barco, hasta perderse en la oscuridad para nunca jamás volver a ser visto. 
Y es así como acaba el libro.

La historia de Frankenstein lleva a la reflexión por todo lo que encierra. Se nos muestra que Victor era un niño feliz y así siguió siéndolo en su adolescencia, hasta la penosa  muerte de su madre, es aquí donde nace su conflicto y el deseo de tener el poder de la vida sobre la muerte. Una mente brillante en física y química que, como bien dijo, pondría sus conocimientos para el bien de la humanidad, hizo todo lo contrario con su experimento que creyó fallido y que, al verlo con vida, se horrorizó, (como dice un popular dicho: "mata al tigre y se espanta del cuero" sólo que acá no lo mató sino que le dio vida) y huyendo de él, lo deja a la deriva, ese fue su principal error. O sea, tuvo un hijo y lo abandonó, el crío debió vérselas solo ante un mundo cruel que le mostró eso precisamente, una despiadada crueldad sin darle oportunidad a ser alguien bondadoso cuando quiso serlo y una vez que la criatura, ya elocuente y educado, encuentra a su creador y le pide que escuche su historia y acceda a su petición, es obvio que ambos están sobre una balanza en donde una parte inclinará más que la otra y ante la negativa de Víctor, la criatura no tiene más que vengarse por todo lo que ha pasado, destruyendo así lo que su creador amaba; a Will, a Henry y a Elizabeth y por ende, también a su padre.
Gracias a querer ser "Dios" Víctor pasó del paraíso al infierno por no saber cómo utilizar el conocimiento que le fue concedido y su vida se volvió un verdadero tormento en todos los aspectos sin volver a tener paz hasta morir fatigado en su persecución y deseo de venganza. 
¿Cómo es que le dio vida a un ser armado con pedazos de cadáveres? El protagonista se cuida de no revelar detalles, como tampoco la criatura se llama Frankenstein, sino que ese es el apellido de Víctor y en consecuencia, el título del libro es por él y su historia, no por el monstruo creado.
¿Has visto las películas? La versión del 94 con el gran Robert de Niro encarnando a la criatura, pudo ser buena si se hubiese apegado más al libro y la del 2015 ni se diga, ¡Por Dios, que no existe ningún Igor! 
En fin, la historia que más que terror es también drama, deja una excelente lección que posiblemente esa fuera la intención de la autora:  "Quería algo que evocara los misteriosos temores de la naturaleza y que ocasionara inquietantes horrores, de manera que el lector temiera mirar a su alrededor, se le erizara la piel y se le acelerara los latidos del corazón ."
Cualquiera puede sentir horror al imaginar un muerto viviente, un engendro tan repulsivo a los ojos humanos incapaz de describir, pues con la sola idea viene juntamente el sentido del olfato que te indica que es imposible no imaginar lo fétido que resulta tal creación, manteniendo a quien lee, con algo de náuseas y más cuando se narra las asquerosas y sádicas aficiones que Víctor desarrolló en el proceso y que la autora se cuidó de editar sin llegar al exceso de detalles, mas no de evitar la imaginación lectora.
A pesar de lo descrito en la historia, la criatura no resulta del todo repulsiva y hasta es capaz de hacer nacer algo de compasión por él que sólo deseaba hacer bien -una vez teniendo el conocimiento- y encontrar un lugar en una sociedad injusta que le negó todo lo que podía anhelar, de ahí el nacimiento de su odio y el deseo de venganza. ¿En qué cambia esta situación en nuestros tiempos? ¿Hijos abandonados por sus padres y que solos, buscan sobrevivir ante tanta adversidad? ¿No es así como ha nacido el mal y la criminalidad? ¿No es así como gente inocente termina pagando los errores de otros? Will, Justine, Henry y Elizabeth son sólo algunos ejemplos. No hay duda que la autora tejió una historia en la que deseaba denunciar este tipo de situaciones en una metáfora que la llevara a crear, así como su protagonista, un monstruo literario que dejó ir por el mundo para conocimiento de la posteridad y para evitar que una historia igual pueda repetirse.

jueves, 28 de julio de 2022

Frankenstein - Mary Shelley (parte 2)

 

 Capítulo 11:
Desde este capítulo y hasta el 16, la voz principal de la narración la lleva la criatura que Víctor hiciera nacer. Con gran elocuencia, aunque con la misma desagradable apariencia, repulsiva al ojo humano, le cuenta lo que fue su vida desde el momento que le abandonara, llevándole a tener varias experiencias y despertar de emociones buenas y malas, lo que hicieron de él, el monstruo que nació para el mundo, para uno que le negó la oportunidad de ser alguien bondadoso y escoger hacer el bien en vez del mal, porque gracias a su apariencia sólo recibió mal, sin que se le diera otra oportunidad. Es en estos capítulos donde la criatura le cuenta su descubrimiento del mundo, de la naturaleza y del hombre, así como todo lo que aprendió solo y de una familia a la que vigiló por mucho tiempo para saber cómo eran ellos y lo que era él. Por desgracia y aunque se preparara por mucho tiempo antes de exponerse, no fue aceptado por ellos y recibiendo mal y crueldad en vez de bien y bondad, se decepciona del ser humano y jura venganza a su creador cuando descubre quien es. Es en su experiencia contada que Víctor se da cuenta lo que realmente creó y como pasó de ser algo capaz de sentir agradecimiento, bondad y alegría, a convertirse en algo herido, perverso y capaz de matar ya que fue él, el verdadero asesino de Will haciendo que culparan a Justine cuando la encontró en un granero y puso sobre ella, el camafeo para que la creyeran la asesina del niño. Ahora él sólo exige una sola cosa a su creador o Víctor y sus seres amados sufrirán su odio y venganza.   

Capítulo 17:
Víctor escuchó todo atento y horrorizado al mismo tiempo y más se horrorizó, cuando supo lo que la criatura deseaba; una compañera igual que él para ya no estar solo y a cambio de eso, promete irse lejos con ella y jamás volver a tener contacto con la humanidad. Victor vacila, pero la criatura le advierte que sólo así obtendrá su paz porque de lo contrario la venganza caerá sobre él y sobre todos los que ama. Víctor accede, sin embargo, no tiene intensión de cumplir su promesa, sino de ganar tiempo, aunque sabe que engañarlo no podrá hacerlo.

Capítulo 18:
Víctor regresa a su casa y su padre, creyendo que puede caer en profunda tristeza otra vez, le insta a casarse con Elizabeth. Víctor desea un matrimonio con ella, pero el peso de su promesa para con la criatura y la tortura de imaginar que debe volver a pasar por lo que estaba tratando de olvidar, le está aplastando en angustia y terror y antes de unirse a la mujer amada, decide hacer un viaje a Inglaterra, aunque no solo, sino en compañía de su amigo Henry.

Capítulo 19:
Víctor y Henry se encuentran y viajan a Inglaterra, la estadía duró meses y después, recibieron invitación para ir a Escocia. A ratos Víctor trataba de distraerse, pero le era imposible pues no olvidaba lo que debía hacer ni tampoco olvidaba a su creación a quien le sentía los pasos tras él. Llegado el momento, Víctor y Henry se separan y entonces, el primero se dedica en completo aislamiento a hacer lo prometido y volver al horror que le provoca el proceso.

Capítulo 20:
Las pesadillas de Víctor se vuelven realidad cuando sin esperarlo, la criatura se le aparece. Cómo lo supuso, todos esos meses le había seguido los pasos y ahora que la obra deseada estaba casi lista, se presentaba. Al ver Víctor la expresión del monstruo de maldad y perfidia, no dudo en darse cuenta que lo que estaba haciendo para él era un completo error y llenándose de fuerza y de ira, destruye frente a su creación, la compañera que estaba haciendo para él. Presenciar aquello enloqueció de dolor y rabia a la criatura que amenazó a Víctor y le hizo ver el peso de su venganza que abarcará incluso, su propia noche de bodas. Eso llena de terror al hombre, aunque sin hacerlo claudicar. Furioso se lanza sobre la criatura que le evade con agilidad dejándolo solo otra vez. Víctor vuelve a perder la tranquilidad que tanto persigue y recibiendo carta de Henry que le pide se vuelvan a ver, el hombre decide dejar todo para volver con su amigo. En un bote se deshace de los restos humanos lanzándolos al mar, no obstante, el cansancio le aqueja y quedándose dormido en el bote, la marea le aleja llevándolo lejos de su ubicación sólo para toparse -cuando llega a tierra- con gente nada amigable que lo llevan ante un juez para que responda por la muerte de un hombre que encontraron. Asunto que sorprende a Víctor quien no entiende nada.

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jueves, 21 de julio de 2022

Frankenstein - Mary Shelley (parte 1)

 

Título: Frankenstein
Autor: Mary Shelley
Año: 1818
Género: novela gótica, ciencia ficción y terror

Nacida como un reto de Lord Byron hacia su grupo de amigos en el lluvioso verano de 1816 en Suiza, la novela de "Frankenstein" es junto con "El Vampiro " de Polidori, la muestra de que las ideas más extrañas, creadas y plasmadas, siempre pueden ser un deleite para el lector, pues gracias a ese reto, son las dos únicas obras que vieron la luz y que la posteridad podemos disfrutar. Aunque en su momento, Polidori fuera el único que presentara su relato vampírico terminado, fue gracias al reto, que Mary concibió la idea de la historia que ahora se conoce y que al igual que otras, también ha sido llevada a la pantalla en múltiples versiones.

La novela empieza con unas cartas de un tal Robert Walton que le envía a su hermana Margaret en donde le cuenta su viaje hacia los hielos del norte (Ártico). Es a partir de la tercera carta que Walton le narra la manera en la que rescataron a un individuo casi congelado que se convirtió en huésped de su barco y este hombre, que lleva a cuestas las penas y errores de su vida sin encontrar la paz, termina sucumbiendo a la confianza que el joven capitán le inspira y demuestra y sabiendo que tienen en sus almas, deseos afines, le cuenta su historia para que el marino no cometa sus mismos errores y le sirva de lección.

Capítulo 1:
El hombre empieza a contarle la historia de su vida, de sus padres y de la niña que adoptaron cuando él también era un niño y que amó desde esa etapa, más que a una hermana, naciendo así un cariño diferente y el deseo de querer a Elizabeth y protegerla. 

Capítulo 2:
Víctor -que así se llamaba el que fue rescatado del hielo- continúa su relato contando sobre su niñez feliz y el cómo creció con el deseo ardiente del estudio de las ciencias, especialmente de la física, devorándose cuanto libro cayera en sus manos y así llegó hasta sus quince. Sin embargo, fue en la adolescencia donde conoció el dolor y el principio de lo que sería su futuro.

Capítulo 3:
Cuando Víctor tenía los diecisiete años estaba listo para ingresar a la universidad y empezar estudios superiores que le alimentaria aún más su dormida pasión, no obstante, Elizabeth se enfermó gravemente de escarlatina y aunque se le prohibió a la madre de él acercarse y cuidarla, al final pudo más en la mujer su cariño materno, siendo que la joven se recuperara, pero que la mujer se contagiara, muriendo poco después. Esa pérdida los marcó como familia y luego del luto, él retomó su camino hacia la universidad donde viviría lejos del entorno familiar en el que creció y que también, le haría volver al estudio de la física y de la química encontrando en uno de sus maestros, la guía, aliento e impulso que necesitaba, así también lo que él describe como el sello de su destino y el inicio de sus desgracias.

Capítulo 4:
Desde ese tiempo se volcó con ahínco al estudio de la física y de la química, siendo que en sus experimentos su obsesión aumentara, haciéndolo descender hasta lo más macabro y por ende, a descubrir un secreto que vencería sobre la muerte, la decadencia y la putrefacción del cuerpo humano. Secreto que obviamente no piensa revelar, alejándose todavía más del mundo y su belleza natural y encerrándose en esa oscuridad que lo iría consumiendo cada vez más.

Capítulo 5:
Llegado noviembre, Victor termina la obra en la que se obsesionó todo ese tiempo y aunque se cuida de no describir con detalles lo que hizo y cómo, el resultado de su experimento (sin aclararlo) toma vida. Lo que se entiende es que creó una criatura de más de dos metros a la que le infundió la vida, un ser inerte e inanimado despertó al mundo haciendo que Víctor se llenara de terror y se alejara de su creación, encerrándose en su habitación. Lo que no imaginó es que tendría pesadillas debido a eso y al despertar, se da cuenta que dicha criatura está junto a él, viéndolo con atención y esperando explicaciones. El terror de Víctor llega al límite y sin poder creerlo, sale disparado hacia el patio huyendo del monstruo que él mismo creó. En su huida al amanecer, se encuentra con el carruaje de su amigo Henry que llega a la misma universidad que él y regresando, Victor primero se cerciora de que la criatura no esté donde se quedó. Al verse solo, una extraña euforia ataca a Víctor llevándolo a una crisis nerviosa que sumado a su extremo cansancio físico y mental, hace que la fiebre aparezca y pierda el sentido, llevándole meses poder recuperarse bajo los cuidados de Henry. A la llegada de la primavera, (meses después) ya se siente mejor y recibiendo carta de Elizabeth, siente la vida volver a él.

Capítulo 6:
En su carta, Elizabeth le cuenta lo que han sufrido sabiéndolo enfermo, gracias a la comunicación con Henry, por lo que le ruega que le escriba para saber por él mismo que ya está mejorando. Le cuenta de su padre y de sus hermanos, Ernest y William, al igual que de Justine, la niña que su madre había tomado desde pequeña y que servía en la casa también como una linda señorita, también le cuenta de cómo está Ginebra y los chismes que hay en las familias que conocen. La carta alegra a Víctor quien al momento le contesta. Pasaría un año más para que él estuviera completamente restablecido y sanado su espíritu de la oscuridad en la que estaba, para poder volver con su familia gracias a los cuidados y agradable compañía de Henry que le fue como bálsamo en su tiempo más terrible. Al final de esa primavera en la que regresan a la universidad con Henry de unos días de paseo, se encuentra con carta de su padre.

Capítulo 7:
La carta no anunciaba buenas noticias, su padre le hace saber del asesinato de su hermano menor Will, explicándole cómo fue. El luto sobre la familia tiene mal a Elizabeth que se culpa por la tragedia al haberle dado al niño una especie de camafeo con el retrato de la madre, que no se encontró en su cuerpo y de ahí el detonante para que, por la joya, el ladrón y homicida haya acabado con la vida de un inocente. Este suceso devasta a Víctor, quien su alma restablecida y en paz, vuelve a caer en la tristeza y desesperación, haciéndolo volver luego de seis años a su casa en Ginebra. No obstante, al llegar de noche y encontrar la ciudad cerrada, sumado a un clima recio que anuncia tormenta, decide dar un paseo sin imaginar que la luz de los rayos, le mostrarían lo que no imaginaba volver a ver; a la criatura que le dio vida hacía casi dos años atrás y de cuyo terror había tratado de huir y sanar. Eso le indicó de golpe que había creado un verdadero monstruo y que posiblemente fuera el asesino de su hermano. Sin embargo, al llegar a su casa, su hermano Ernest le dice quién es el asesino descubierto, haciendo que Víctor se sobresalte, negándose a creerlo; acusan a la joven Justine. 

Capítulo 8:
Un cruel juicio se prepara, la familia Frankenstein se niega a creer que Justine, la joven que ha servido en su casa desde niña y a la que le brindaron el cariño de una familia, haya sido la asesina de un infante que ella quería porque vio nacer. El problema es que existen pruebas que la acusan y aunque ella se defienda, sabe que no se librará de un cruel veredicto que la sentencie a muerte. Víctor sabe bien que es inocente y ante su terror, mantiene la seguridad de quien está detrás del asesinato de su hermano menor, pero calla para que no lo crean loco y porque además, nadie va a creer lo que él puede decir. Así pues, ante su impotencia, el juicio se lleva a cabo y Justine es hallada culpable y condenada a morir.

Capítulo 9: 
Víctor no encuentra consuelo en nada y menos sintiéndose culpable por la muerte de dos inocentes y atormentado porque intuye que eso es sólo el principio de las desgracias, decide alejarse de los suyos y hacer un viaje para tratar de encontrar algo de paz en la naturaleza. Sin embargo, el destino le enfrentará con lo que menos se imagina y de lo que él está huyendo.

Capítulo 10:
Durante su expedición a las montañas, Victor que sólo buscaba el encuentro con la belleza de la naturaleza, se encuentra con su creación, con ese ser al que le dio vida hacía dos años atrás y enfrentándolo al recriminarle la muerte de sus seres queridos, la criatura, con una sorprendente elocuencia (que contrasta con su repugnante apariencia) le habla como cualquier otro humano y le pide le escuche su historia y le conceda lo que él desea, así pues Victor está obligado a decidir si pone fin a la calamidad o por el contrario, enfrenta entonces las terribles consecuencias de sus actos.

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miércoles, 6 de julio de 2022

La isla del tesoro - Robert Louis Stevenson (Parte 4)

 

Libro 6 (continuación)
Capítulo 4:
Los piratas han dejado el fortín y se aventuran a seguir en la búsqueda del tesoro. Jim atado a Silver por una cuerda le acompaña y en su camino, no tardan en toparse con un esqueleto, que posiblemente no sólo es un indicador hacia el tesoro, sino que le reconocen como uno de los hombres que Flint mató. Esto les hace recordar al viejo capitán y la manera en la que murió, provocando en ellos, una alteración nerviosa que sumado al silencio tétrico que les rodea, les es imposible no tener miedo.

Capítulo 5:
Entre el encuentro del esqueleto y los recuerdos del también difunto capitán, se suma algo que les inquieta aún más y en gran manera; la voz que entre los árboles les habla y que creen se trate del espíritu de Flint. Sólo Silver incrédulo calma a los compañeros supersticiosos y les insta a seguir sin hacer caso al que habla que bien está más vivo que muerto y al que reconoce como Ben Gunn. Esto apacigua el miedo que se les había instalado a los demás, aunque no todos se sienten tranquilos ante la opinión de Silver. No obstante, el continuar la búsqueda y el saberse ya cerca del encuentro, les enloquece aún más de ambición a todos, incluyendo al mismo Silver que empieza a olvidar su trato con Jim y a mostrarse tal cual es; amenazador y traicionero, tirando furioso de la cuerda que ataba al muchacho y viéndolo con miradas de advertencia. Lo que no esperaban era ver lo que encontrarían al llegar; el sitio del tesoro ya había sido saqueado, donde se supone que estaba no había nada.

Capítulo 6:
Ante la tremenda decepción llega también la furia de todos por la frustración y Silver se da cuenta que sólo son él y Jim contra los demás y el momento de actuar rápido llega ante el descontrol que les amenaza. Cuando uno de los forbantes incitó a los demás a atacarlos, Silver no lo pensó y disparó sobre dos, mientras que tres restantes huyeron, quedando en la escena sólo Silver y Jim, donde fueron encontrados por el doctor, Ben y otro de los hombres. Fue de esta manera que se disolvió la pandilla de los piratas, quedando únicamente Silver ahora a merced de los buenos y fue así como Jim volvió con los suyos y supo el porqué los ocupantes del fortín lo habían cedido a Silver junto con el mapa del tesoro; ya no les servía de nada porque el doctor que había encontrado a Ben Gunn, supo que también el isleño, había encontrado el tesoro de Flint que mantenía en su poder y de esta manera, el asunto ya estaba concluido y ellos, ganado.

Capítulo 7:
Todos se reúnen en la cueva de Ben, donde les esperan los demás, al igual que el tesoro de Flint. Celebran la culminación de la aventura y en los siguientes días, se dan a la tarea de embarcar las riquezas. Al final dejan la isla y en ella, a los tres piratas que junto con Silver se habían amotinado, no iban a arriesgarse a llevarlos con ellos ni en calidad de prisioneros, pues temían que volvieran los mismos problemas y menos, con Silver a bordo en quien definitivamente no se podía confiar. Sin contratiempos llegaron a tierras de la América española para abastecerse de más provisiones y nueva tripulación para volver a Inglaterra, sin embargo, cuando Jim y sus amigos regresan al barco, se encuentran con la noticia de que Silver, con la ayuda de Ben que no quería tenerlo cerca, se había marchado, robándose únicamente un saquito de monedas y fue lo mejor, de esta manera por fin se libraron de un tipo nada confiable y esperaban no volver a saber de él para tener paz. Jim cuenta que llegando a Inglaterra se repartieron el tesoro y cada quien vivió su vida como mejor le pareció. No obstante, la aventura vivida quedaría en la memoria de todos los involucrados y sería algo inolvidable, especialmente para Jim, que a pesar de los años y volverse un hombre, las pesadillas siguieron asaltándole, en especial, reviviendo ese terrible momento donde el loro de Silver alertó a los demás de su presencia en el fortín, siendo capturado por el pirata y es así como termina la historia.

La isla del tesoro es un libro corto y de lenguaje ágil, fácil de leer e interpretar por ser dirigido a niños y jóvenes, en donde cada parte nos habla, desde la primera persona de Jim, su protagonista, sobre el viejo pirata (Billy Bones) luego nos presenta al cocinero de a bordo, el antagonista Long John Silver, para pasar a la aventura de Jim al llegar a la isla y el ataque al fortín, para después volver a su aventura en el mar y finalizar con su experiencia personal con Silver y el hallazgo del famoso tesoro. Memorables escenas como la del barril de manzanas, el encuentro con Ben Gunn, su breve capitanía en la Hispaniola y la lucha contra Hands, así como cuando fue chismeado por el loro de Silver en el fortín y su posterior captura por el pirata, son sólo algunas que prometen ser la delicia del lector. ¿Te gustan las historias de piratas y aventuras de mar? Entonces este libro es de lectura obligada y sin duda, otro más entre las joyas de la literatura universal. Un libro 100% recomendado.

miércoles, 8 de junio de 2022

La isla del tesoro - Robert Louis Stevenson (Parte 2)

 

Libro 3:
Capítulo 1: 
La aventura de Jim comienza cuando por fin llegan a la isla, donde describe con minuciosidad el entorno, pero también, conocen las verdaderas intenciones de los que buscan amotinarse, especialmente de John Silver y debido a esto, Jim tiene la misión de "espiarlo" y conocer realmente al hombre (pirata) que es.

Capítulo 2:
Con un grupo que iba a tierra, Jim resuelve ir y conocer la isla, sabiendo que Silver y sus compinches iban en otro bote y al llegar cuando se adelantaron, el grumete se bajó antes que nadie para perderse entre los matorrales, ante los gritos de Silver para detenerlo y a los que él no hizo caso. Jim describe todo el entorno que observa como también algo que jamás imaginó; el asesinato de uno de los hombres (Tom) a manos del mismo Silver. Ahora no le cabe la menor duda de quién es en realidad Silver y temiéndole más, huye de él. No obstante, en su huida conocerá a alguien más.

Capítulo 3:
El misterioso ser con el que Jim se topó, es otro hombre que abandonado en esa isla hacía tres años, más parecía bestia que humano. Se trata de Ben Gunn, un pirata de la tripulación del capitán Flint y compañero de Silver en esa época, por lo que él, al conocer a Jim y quién es, busca una alianza con los suyos, para salir también de esa isla.

Libro 4: 
Los primeros tres capítulos son narración del doctor Livesey luego de de la ida de Jim a tierra y la odisea de los buenos al dejar la Hispaniola y desembarcar a tierra en busca del fortín que perteneció al capitán Flint, por lo que, dividiéndose los bandos, luego de algunos ataques, Silver y sus secuaces se adueñan del barco, aventajándoles en número. 

Capítulo 4:
Jim vuelve a narrar en primera persona y logra unirse con los suyos llegando al fortín, luego de separarse de Ben Gunn y le cuenta sus peripecias a sus amigos, sabiendo todos quién es el traidor de Silver y debatiendo como enfrentarlo.

Capítulo 5:
Silver intenta negociar con las autoridades del barco, pero es en vano. Entre la gente de bien que sirven a la corona y piratas no hay tregua y el capitán Smollett da un ultimátum al cocinero de a bordo y es así como la guerra está declarada.

Capítulo 6:
El ataque entre piratas y civiles llega sin tardanza, los esbirros de Silver intentan sitiar a los ocupantes del fortín, quienes se defienden con la misma fiereza, habiendo entre la lluvia de balas, bajas en ambas partes. Sin embargo, los del fortín resisten y logran repeler a los enemigos que al final huyen, pero esta acción es sólo una pequeña victoria y el comienzo de la verdadera guerra.

Libro 5:
Capítulo 1: 
Luego de la escaramuza entre civiles y piratas y viendo Jim que el doctor se arma y sale del fortín, según él a buscar a Ben, el grumete decide emprender una acción aún más arriesgada que la anterior, "una segunda  locura mucho peor que la primera" y sin hacer caso de su imprudencia y haciéndose de una ración de galletas, sabiendo que en el fortín él servirá de poco, aprovechando la distracción de los demás ocupantes, sale también en busca de algo que Ben le había dicho y encaminándose hacia el lugar, deja el fortín, siguiendo el rumbo que Ben le indicó. Sabe que lo que hará es todavía más peligroso, pero se arriesgará.

Capítulo 2: 
Convencido de que su plan tendrá éxito y siguiendo el camino que Ben le trazó, Jim corrobora que lo dicho por el pirata era verdad y encontrando el bote se siente esperanzado y afianza su plan; esperar la noche y llegar hasta la Hispaniola, su idea era cortar las amarras y que el barco quedara a la deriva.

Capítulo 3: 
Teniendo éxito gracias a su ingenio, al favor de la naturaleza que le benefició y a una tripulación ebria, logra su cometido, lo que no contaba era con que tanto el barco como el bote se mostrarían indomables por las olas y no pudiendo hacer más, es vencido por el cansancio ante el temor por morir. Al amanecer el asunto no cambia, tanto bote como barco se pasean a la deriva y desesperado por la sed, no pudiendo volver a tierra, decide seguir al barco y alcanzarlo, no tiene idea de cómo encontrará a sus ocupantes y si seguirán borrachos o con resaca, lo que necesita es agua antes de perder el control de sí mismo y es su sentido de supervivencia lo que le da el valor. De pronto aprovecha el oleaje para saltar al barco, al mismo tiempo que el bote de Ben Gunn se hunde, así es como Jim se da cuenta que está de nuevo en la Hispaniola y con los enemigos a bordo, huir de ellos le será imposible.

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domingo, 29 de mayo de 2022

La isla del tesoro - Robert Louis Stevenson (Parte 1)




Título: La isla del tesoro 

Autor: Robert Louis Stevenson

Año de publicación: 1883

Género: Aventura


¿Cuántos desde niños no se han rendido a la fascinante aventura de Jim Hawkins o al miedo por el nombre de Long John Silver? ¿Sabías que primero nació el famoso mapa y después la historia? Exacto, estos nombres indican la referencia a la inolvidable obra de "La isla del tesoro" de Stevenson, una historia sobre piratas y una deliciosa lectura que todos debemos conocer entre la literatura universal.

El libro está dividido en seis partes, narrado por su joven protagonista Jim y cuenta su aventura y el cambio de su vida, al llegar a la posada de su padre un personaje que jamás se esperó conocer; un verdadero pirata. Es aquí donde todo comienza.

Libro 1:

Capítulo 1: 

El narrador nos introduce a su historia, la historia que vivió siendo niño, una aventura que lo marcó y que quiere contar. Se llama Jim y nos cuenta que a la posada de su padre llamada "Almirante Benbow" un día llegó un huésped que jamás se imaginaron. Por su facha se trataba de un pirata que se hacía llamar "Capitán" aunque su nombre era Billy Bones, un viejo lobo de mar que cargaba consigo un cofre, que entonaba una extraña canción sobre hombres en el cofre de un muerto y una botella de ron, quedándose en la posada por largo tiempo sin que se le molestara. 

Capítulo 2:

Meses después de la llegada del "capitán" a la posada, aparece un tipo extraño que lo buscaba, lo llamaba "Billy" y encontrándolo, se enfrascan en una pelea en donde ambos salen heridos, el recién llegado que se apodaba "Black Dog" huye y el herido, debió ser auxiliado por Jim y por el doctor Livesey que, oportunamente, había llegado a ver al enfermo padre de Jim.

Capítulo 3: 

El "capitán" reaccionó con la ayuda del doctor y la atención de Jim, sin embargo, alguien más llegó a visitarle. Un ciego aparentemente desvalido, mostró su agresividad una vez hubo ganado la confianza de Jim y obligándolo a llevarlo con el "capitán" le depositó algo en la mano. Al irse el ciego, Billy supo lo que pasaría, pero no le daría el tiempo necesario. Cayó muerto de una apoplejía.

Capítulo 4:

Ante la muerte del viejo "capitán" Jim por fin le dice a su madre sobre las extrañas visitas que recibió el difunto, aunque lo que más querían ellos, era conocer el interior del famoso cofre. Sabían que contaban con poco tiempo, pues no tardarían en llegar los piratas enemigos por las pertenencias de Billy. Cogiendo la llave que andaba el hombre en el cuello, Jim y su madre procedieron a registrar el cofre y hallando algunas monedas, se quedaron únicamente con lo que correspondía del pago del muerto y que debía. Luego de eso y después de haber ya rondado el ciego por el mesón, Jim y su madre huyeron, pero el pánico invadió a la mujer al saberse perseguidos y desmayándose no le quedó a Jim más remedio que esconderse junto con ella bajo un puente, cerca de la posada y esperar.

Capítulo 5:

Jim decide no quedarse quieto y arrastrándose de su escondite, se asoma a ver lo que pasa en su posada, de inmediato mira que un grupo de hombres, en cuenta el ciego que ya conocía, se acercan e irrumpen en su casa, escucha lo que dicen, como también lo que buscaban del muerto, cosa que no encuentran y eso desata la ira del ciego que luego de una discusión con sus compinches, se golpean y lo dejan abandonado cuando escuchan los trotes de caballo, son las autoridades y el que iba a la cabeza atropelló al ciego sin ningún remordimiento, matándolo en el acto. Una vez huyendo los bandidos y reconociendo Jim a la autoridad, sale de su escondite y junto a su madre regresan a la posada. Ha sido saqueada por los delincuentes que más que robar el poco dinero del muerto, quebraron todo en su búsqueda inútil. Jim sabe lo que buscaban y mandando a su madre a la aldea cercana, él y la autoridad se encaminan a buscar a la persona que le puede ayudar: el doctor Livesey.

Capítulo 6:

Llegando a la casa del doctor, se les indica que él está en casa del Squire Trelawney y yendo allá lo encuentran. Les narra lo que ha pasado y una vez que la autoridad deja al chico con ellos y le invitan a cenar, Jim les comparte lo que tiene del difunto. Se trata de un cuaderno tipo diario donde Billy anotaba todo, así como un papel que todos reconocieron bien: un mapa del tesoro, el tesoro del capitán Flint, por lo que el Squire decide ir Bristol a hacerse de un barco para que él, el doctor y Jim, se embarquen a la aventura que les llama. La búsqueda del tesoro.

Libro 2:

Capítulo 7:

A los días, Jim recibe carta del señor Trelawney hacia el doctor Livesey diciendo que ya había conseguido un buen barco llamado Hispaniola, y también una buena tripulación, conseguida por un recién contratado como cocinero de a bordo llamado John "Long" Silver, que aunque "cojo" por la falta de la pierna izquierda, era un hombre de mar, el problema es que Trelawney había hablado de más diciendo lo del tesoro y eso había excitado a la reciente tripulación. Luego de despedirse de su madre, Jim se reunió con Trelawney y Livesey en Bristol donde le esperaban.

Capítulo 8:

Trelawney le ha enviado una nota a Silver con Jim a su posada del "Catalejo" y sin problemas, el niño le reconoce, como también logró reconocer al "Black Dog" que una vez visitó a Billy Bones en el Almirante Benbow, el tipo huyó sin que le dieran alcance y Silver negó haberlo conocido, sin embargo Jim si reconoció en Silver al pirata de una sola pierna del que le habló Bones, aunque por su apariencia y buen humor, le fue imposible achacarle la identidad. Esa misma tarde según las órdenes de Trelawney, zarparían hacia su aventura.

Capítulo 9: 

El barco estaba siendo dotado de municiones antes de zarpar, pero el capitán del navío estaba igualmente inconforme con la tripulación escogida, yendo a quejarse con el Squire Trelawney y el doctor, siendo que Jim estaba con ellos y presenció la plática. El lío era que todo el mundo sabía que se embarcaban para una isla en busca de un tesoro y eso no era nada seguro, el capitán Smollett se quejó al respecto, pero sus superiores no le tomaron seriedad a sus advertencias. El resto de la tripulación llegó con Silver y no faltando nadie, todo estaba listo para zarpar.

Capítulo 10:

De la travesía Jim no tiene quejas, pues de quienes pudo se hizo amigo, lo que empezó a perturbarle, fue que ya acercándose a su destino, las quejas que oyese del capitán antes de zarpar fueron razonables. El piloto empezó a faltar como marino en sus deberes y a beber más de la cuenta, hasta que una noche de mar agitado, las olas lo arrastraron llevándoselo. Uno de esos amigos que Jim hizo fue Israel Hands, amigo también de Silver, Jim simpatizaba con el cocinero de a bordo, quien le presenta a su loro llamado "Capitán Flint" y que en su parloteo sólo repite la palabra "Doblones, Doblones" refiriéndose a monedas de oro. Jim disfruta escuchar las historias de Silver, pues es una manera de entretenerse, sin embargo, una noche antes de irse a dormir, Jim siente deseos de comerse una manzana de uno de los barriles disponibles y sintiendo que estaban al fondo, decide meterse, quedándose en el interior, al momento escucha que un hombre se sienta junto a dicho barril, reconociéndole de inmediato la voz: John Silver.

Capítulo 11:

Quedándose Jim agazapado, escucha la voz de Silver y la de otro marino llamado Dick, a ellos pronto se les unió otro que reconoció también: Israel Hands y fue así como Jim, supo lo que esos traidores tramaban; llegar a su destino después de haberse ganado a los demás tripulantes y luego matarlos a todos. Jim sabía que la vida de los honrados del barco dependían de él. Estaban en peligro.

Capítulo 12:

Jim no puede callarse lo que sabe y disimuladamente, le indica al doctor que se reúnan con el capitán y con Trelawney y que con cualquier excusa lo mande a llamar. El doctor le obedece y es así como Jim les expone lo que escuchó. Saber de la traición de Silver les decepciona y a la vez les asusta y alerta, por lo que pretenden disimular y le otorgan a Jim el trabajo de vigilarlos ya que nadie desconfiaría de él. Han llegado a la isla y deben prepararse para enfrentarse no sólo a lo desconocido sino al amotinamiento que se les advirtió.

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viernes, 4 de febrero de 2022

Corazón Salvaje 3: Juan del Diablo (parte 1/2) - Caridad Bravo Adams

 

Corazón Salvaje 3: Juan del Diablo (1/2) - Caridad Bravo Adams

Aimée toma ventaja con el joven oficial Britton y llevándolo a un barrio bajo donde hay un "carnaval" pretende seducirlo para lograr obtener el hijo que tanto necesita, no obstante en el mismo lugar, se topan con Juan que ha llegado y reconociéndolos, le destapa todo a la mujer delante del hombre, desenmascarándola y haciéndole ver al oficial el juguete que es para ella. Britton la deja y Aimée llena de ira se vuelca contra Juan y como estocada le dice que Mónica ha firmado la anulación y él se niega a creerlo. Cuando la sirvienta llega a buscarla por orden de Sofía y Aimée regresa a la casona de los D'Autremont, se encuentra a Catalina que le dice que debe irse con Sofía para Campo Real, al principio vacila, pero luego lo acepta, con una sonrisa malévola, sólo ella misma sabe lo que trama.

Aimée tiene sus planes, los que pretende llevar a cabo al precio que sea y Juan, estando en la taberna, decide jugar a las cartas y ganar el dinero que necesita. Justo en su buena racha y cuando ya no habían más valientes como oponentes a quienes destuzar, se presenta alguien que nunca se imaginó; Renato le reta para también terminar perdiendo una pequeña fortuna que Juan la toma como herencia. Eso altera enormemente a Sofía cuando se entera y desvaneciéndose, Renato se siente culpable por la salud de su madre. Noel insta a Juan volverse un hombre de bien gracias a ese dinero y persuadiéndolo un poco, Juan acepta visitar a Mónica. En el convento ella lucha por encontrar su lugar, justo cuando es visitada furtivamente otra vez por Colibrí, quien le dice los planes que Segundo le ha dicho sobre el patrón y eso le da una leve esperanza a la mujer, a quien Colibrí le asegura que su patrón la quiere, pero antes de seguir hablando, la abadesa la encuentra para decirle que tiene una visita esperando por ella, Mónica cree que es Juan, pero no, se trata de Renato y no puede ocultar su decepción.

Mónica accede a ver a Renato, sin imaginar que poco después, Juan se encontrará desagradablemente con ellos. Aún en su decepción y obviando la ira de Renato y la sorpresa de Mónica, solicita hablar con ella a solas. Lo hacen, pero no para haber una reconciliación y confesiones como lo espera el lector, que a este punto de la novela se sufre ya demasiado con ese estira y encoge de la trama, (algo realmente decepcionante) la pareja sigue quedando en nada por la testarudez de ambos. Juan iba con un propósito que ya no será y Mónica ya no verá lo que esperaba de él. Un amor creciente y destruido antes de tiempo, una clara ventaja para Aimée y Renato. Mónica piensa que el interés de Juan por la libertad de Renato es para él volver a tener a Aimée y Juan piensa que la anulación de matrimonio que Mónica quiere es para correr a Renato. Un tremendo embrollo se vuelve la trama, como dije, haciendo sufrir al lector. Decepcionado Juan deja a Mónica y ella ya no puede más con el peso de su alma sacrificada. Va a enclaustrarse definitivamente en el convento sin querer nada ni con Juan ni con Renato.

Juan ha salido como un rayo del convento siendo seguido por Noel que intenta detenerle y saber lo que ha pasado para que esté tan rabioso, apenas le calma y Juan se desahoga. Entretanto, Mónica ha vuelto a encontrar a Colibrí y decide enviarle a Juan una carta con él, carta en la que intenta ocultar su sentir en los mejores términos y cuando Juan la lee, se enfurece más porque no desea agradecimiento de la que es su esposa y de la que le desea, sea feliz lejos de Martinica. Esto hace que regrese furioso al convento aprovechando la misa del alba donde sabe que Mónica estará y decepcionado, estalla contra ella, hiriéndola todavía más, es aquí donde Mónica se da cuenta que no ha sido su mujer como lo creía, pero un necio Juan decide ya no volver a buscarla y dejándola, se marcha otra vez. Esa misma tarde, los D'Autremont llegan a Campo Real y por la noche, en fiesta de negros, fuego y tambores, Renato se siente seducido luego de las insinuaciones de Yanina, formando parte, casi hipnotizado, del cortejo. De esa situación tomará ventaja Aimée, que junto a su criada, van en busca de la bruja que le ayudará a librarse del problema que tiene, asunto con el que desea vengarse de su marido y suegra.

Renato como sonámbulo ha ido con el negro cortejo, hipnotizado por el ritmo y la danza. Yanina quiere tomar ventaja, quiere que él la vea con otros ojos y se le caiga la venda que tiene por Aimée, pero no puede, Renato no la soporta y menos, cuando Yanina le habla en claves sobre Aimée, logrando más bien, enfurecer a Renato. El hacendado regresa a su casa y cuando Sofía lo encuentra, él le dice su disgusto por Yanina y le pide la despida. Para Sofía no es simple el asunto, aunque por complacer a su hijo no le importa. Esa misma noche, Aimée ha logrado entrevistarse con la bruja Kuma, con quién se pone de acuerdo a precio de oro en lo que harán. Al irse Aimée, otros ojos la han divisado, Yanina la ha reconocido y preguntando a la bruja, no obtiene respuestas, al contrario, a sus lamentos, la hechicera le indica hacer lo que debió hacer un tiempo atrás, al haberle dado un brebaje para obtener el amor de Renato. Despechada, Yanina esta vez si piensa usarlo y entre brumas, la bruja tiene como visión, fuego, sangre y la destrucción de la casa D'Autremont.

Una desesperada Aimée se juega sus últimas cartas intentando conseguir de Renato lo que ya no puede y luego de otra discusión, ella enloquecida de rabia y de capricho, le ordena a Bautista ensillar su caballo, pero el capataz tiene listo el alazán de Renato y es ese, el que ella monta. Ana la sirvienta a corrido a avisar a Renato lo que sucede con su ama y éste la sigue. Desde lo lejos de una ermita, en donde se halla Sofía en las misas a Francisco, ella puede divisar esa nube de polvo que levantan los caballos y gracias al sacerdote, reconoce a Aimée y a Renato detrás de ella que se acercan al despeñadero. Para desgracia de Aimée, no puede controlar al corcel y al momento, sucede lo que nadie esperaba. Cayó por el precipicio, destrozándose. Cuando todo se preparaba para  el velorio, encerrado Renato exije saber lo que todos saben y callan, exige la presencia de Yanina que es quien le puede decir la realidad de lo que fue su mujer, pero Sofía intercede a tiempo y es ella quien le dice todo sobre Aimée para que no se sienta culpable de su muerte, incluyendo lo del cuento del niño que había sido otra de sus mentiras. Renato siente enloquecer aún más, pero quiere llegar al fondo de todo, incluso a saber el nombre del hombre con quién ella le engañaba.

Sofía sufre como madre por su hijo y evitando que se les avise a las Molnar lo que ha pasado, el sacerdote se molesta y la reprende. Renato que sabe que el sacerdote tiene razón, lo secunda y envía a Bautista a buscar al mejor trabajador para que vaya a avisarle a Catalina. A su vez, Bautista le pide el permiso a Sofía para hacerse cargo de Ana que sabe demasiado y teniendo la aprobación de la señora de Campo Real, se lleva un trío de feroces perros para encontrarla sea viva o muerta. La sirvienta ha corrido hacia la covacha de la bruja quien sabiendo lo que pasa, la despacha con un supuesto amuleto de protección, indicándole los caminos a tomar sin detenerse hasta salir de Campo Real. Cuando Bautista llega y por los perros y un pañuelo se da cuenta de que la sirvienta ha estado con la bruja, la azota advirtiéndole que también pagará. Al irse, la bruja le maldice, maldice al amo, maldice Campo Real y todas sus cosechas, maldice la sangre D'Autremont y el que no tendrá herederos y otorga al bastardo a quedarse con todo.
Por fin Ana logra llegar hasta Juan y Noel y les cuenta lo que ha pasado. Ante su desesperación, Juan la ampara y se prepara para enfrentarse al inevitable destino; su propio hermano, mientras desea ver a Mónica y saber por ella su decisión ahora que el hacendado ha enviudado. Por otra parte, Catalina ha llegado a Campo Real enloquecida de dolor por su hija y exigiendo verla, se da cuenta que ya ha sido sepultada. Culpa en su furia a Renato ante una Sofía incapaz de controlar el escándalo, en ese momento llega Mónica junto al sacerdote y socorre a su madre. El dolor es sólo de ellas y deben soportarlo y enfrentarlo.

Dejando a su madre dormida, Mónica se encamina al cementerio de los D'Autremont, donde una tumba reciente y llena de flores, le indica que el cuerpo de su hermana reposa ahí. Renato se encuentra con ella y aprovecha hablarle y querer saber si el hombre con el que su mujer le engañaba era Juan. Mónica se alarma, pero trata de disimular, ella quiere evitar un enfrentamiento entre ambos, no obstante, su terror llega al límite cuando frente a ellos aparece Juan y evitando una desgracia, le pide que se la lleve. Juan lo hace por ser todavía su marido ante la rabia de Renato, sin embargo no la lleva al Luzbel sino de vuelta al convento.

Un resignado Juan prefiere irse a su Peñón del Diablo y un endemoniado Renato le provoca, le busca para retarle a duelo y cobrarse la humillación frente a Mónica. Enloquecido ha salido disparado en el caballo que Bautista le prepara, pero sólo para ir a dar a la covacha de Kuma y ésta, queriendo espantarlo con cuentos de fantasmas y remordimientos, lo que hace es enfurecerlo y ordenarle a Bautista echar a esa bruja de sus tierras. Renato ha ido a la casa de Noel buscando a Juan sin imaginar que ahí encontraría a Ana, y ésta, loca de espanto y sin poder escapar, le cuenta todo lo que había hecho Aimée, al fin las sospechas de Renato de aclaran y se da cuenta que el amante de ella fue Juan. Aún más enfurecido, sale a buscarlo, desea matarlo por la burla y apagar de una vez la ira que está consumiéndolo. Colibrí ha corrido a avisarle a Mónica y ésta, va con él hacia el Peñón del Diablo para detener la desgracia entre los hermanos. Renato llega botando la construcción a patadas, pero no encuentra a Juan sino a Segundo a quien le exige saber de Juan, pero éste no sabe nada. En ese momento llega Mónica y trata de controlarlo enviando a Segundo a prevenir a Juan. Mónica trata de ser conciliadora, pero lo logrará solo de una manera; dándole una esperanza a Renato. Él le pide quedarse pura en el convento y esperarlo hasta que llegue la anulación. Ella solo promete seguir conservándose, nada más y despachando a Renato, éste se va. Al momento llega Juan y le indica que no podrá regresar al convento porque Renato ha sitiado todos los perímetros y están atrapados. Él le muestra los límites y las escasas probabilidades de escapar, no obstante, al notar un asomo de nostalgia en él, Mónica deduce algo cerca del lugar que cree que a él le provoca añoranza y molesta se lo espeta; la gruta en la que se veía con Aimée.

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domingo, 23 de enero de 2022

Corazón Salvaje 2: Mónica - Caridad Bravo Adams

Corazón Salvaje 2: Mónica - Caridad Bravo Adams

Aimée no se da por vencida en su necedad, sabe que no puede perder a Juan cuando él decida irse, pero tampoco está dispuesta a irse con él y dejar sus lujos por un aventurero, aunque sea el dueño de sus sentidos por eso busca la manera de retenerlo fingiéndose enferma y enviándole una nota haciendo parecer que Mónica la escribió. Por otro lado, Renato y Noel, encerrados en el despacho, hablan sobre Juan y Renato confiesa que él es su hermano, que lo intuyó desde niño y que ahora lo confirma al ver que Juan es idéntico a su padre Francisco, razón por la que Sofía le desprecia. Noel se ve obligado a secundar todo por las súplicas de Renato y le cuenta la historia de Juan. Con eso Renato tiene suficiente para quererle más y devolverle lo que debió tener desde el principio. En un arranque de generosidad, Renato a enviado por Juan porque desea verle de inmediato.

Aimée se atrevió a enviarle a Juan una carta con su criada Ana, pero la sirvienta es interceptada por Bautista gracias a la espía de Yanina que lo puso sobre aviso. El rabioso capataz ha impedido que la criada vaya hacia el ingenio y de un empujón la ha bajado de la carreta, golpeándose y quedando sin conciencia. El verdugo se va y Yanina se acerca a auxiliarla, aprovechando registrarla y encontrando la dichosa carta y robándola. Para colmo doña Sofía aparece y Yanina se aleja, la mujer se asusta al ver a la sirvienta desvanecida y llegando Aimée, la auxilian a la vez, pero cuando se da cuenta de que no hay rastro de la carta el terror la invade y más cuando Ana, reacciona y en delirios menciona la dischosa carta. Aimée se las ingenia para socorrer a su sirvienta y cuando Yanina aparece le indica hacerse cargo de Sofía. Lo cierto es que la carta ha desaparecido y Aimée piensa que Bautista la tiene, sale a buscarlo solo para toparse con Colibrí quien le dice los planes de Juan para con ella. Aimée se llena de terror al saber que el pirata la espera para llevarla en su barco y corre a buscar a la única persona que la puede ayudar; Mónica y con el cuento de que la vida de Renato corre peligro, Mónica acepta ayudarla haciendo que vaya en su lugar a ver a Juan e interceder por ella.

Renato sabiendo la verdad sobre Juan busca recompensar su vida y más cuando encuentra la carta que Bertolozi le mandó a su padre y confirmando todo delante de Noel, quema la carta y queriendo buscar a Juan personalmente, Yanina lo intercepta y le entrega la carta que Aimée le mandaba a Juan, la sirvienta le dice que su mujer se la mandaba a Juan y eso enfurece a Renato que sale a buscar a Aimée, la mujer presa del pánico le dice que no es ella sino Mónica la amante de Juan, cosa que Renato piensa corroborar, buscando a los supuestos amantes y arrastrándola también a ella ante una Catalina incapaz de defender a su hija cuando presencia la ira desatada de Renato, a sus gritos Noel sale del despacho y ella apenas y le dice lo que pasa. El notario también presiente una desgracia.

Renato a pillado a Mónica y a Juan que discutían, llevando a Aimée con él. Renato ha creído a medias lo dicho por su mujer y cuando Juan y Mónica se dan cuenta de que todo ha sido una treta de Aimée, se aturden pues ella a culpado a Mónica de ser la amante de Juan y debido a eso, Renato les obliga a casarse y limpiar la mancha a su casa. Lo que Juan cree es saberse víctima de un teatro montado por ambas hermanas Molnar que han jugado con él y más que el odio y la venganza que desea por Aimée, ahora se vuelve contra la inocente Mónica que como cordero al matadero está dispuesta a sacrificarse.

Una boda inusual se lleva a cabo sin que nada lo impida y una vez finalizada en la iglesia de la hacienda de Campo Real, Juan, sin perder tiempo, se lleva a Mónica  a su barco, ella que trata de impedirle la empresa no tiene éxito. Llegan a caballo al Luzbel y abordan, de inmediato un furioso Juan la lanza sobre una litera de madera, pero Mónica queda inerte y sin reaccionar. Está ardiendo en fiebre. 

Renato ha bebido de más para sobrellevar las dudas sobre Aimée que lo están matando y si no es por Sofía que los interrumpe en la habitación, hubiese ahorcado a su mujer, que llena de terror le desconoce. Sofía ha intervenido y rogándole a su hijo que se calmé, se lleva a su nuera a sus habitaciones para evitar una desgracia. Por su parte, Juan ha luchado en cubierta con la tormenta que les azotó, dejando a Mónica en el destartalado camarote, hasta que Colibrí le pide que le permita cuidar a la que cree su "ama" y cuando Juan accede, por el niño se da cuenta de que la mujer está gravemente enferma, doliéndole en su orgullo que delire con él, rechazándolo en su inconciencia y prefiriendo morir que ser su mujer. Sólo en ese instante, Juan la observa bien y nota que se ha casado con una mujer muy hermosa. Han salido ya de la Martinica hacia las islas de Sotavento donde debió verla un médico que le diagnóstico un mal que podía matarla y eso mantiene perturbado a Juan, quien le ruega la galeno salvarla. Por otra parte, Aimée, encerrada en la habitación de su suegra, gracias a la idea de su criada, se inventa un embarazo para salvarse de la ira de Renato y de la misma Sofía que ya sabe toda la verdad y la enfrenta. Aimée llena de terror le dice lo del hijo que espera y eso apacigua a su suegra. Renato que intenta ver a su mujer y que tenga el valor de reconocer todo, por su madre se entera que Aimée va a darle un hijo. Sólo por el niño, Sofía callará la inmoralidad de Aimée y su traición hacia Renato.

Debido a la condición de Mónica han tenido que anclar en el puerto más cercano, siendo asistida por un médico que hace todo lo que puede por salvarla. Con los días, Mónica despierta de sus delirios y dándose cuenta que en su ausencia, posiblemente se convirtió en la mujer de Juan, decide afrontar su situación con resignación. Le pide al doctor enviarle una carta a su madre y decirle que está bien. No obstante, el médico parece alertar a las autoridades y el Luzbel zarpa de nuevo. Juan cree que Mónica se ha confabulado con el galeno y eso le enoja, cuando le reclama a la convaleciente el mal pago que le ha hecho a sus cuidados, Mónica lo niega y Juan intenta creerle. Es por Colibrí que Mónica se entera de los cuidados de Juan para con ella y de todas las cosas que le compró para que estuviera más cómoda. Por otra parte, Catalina regresa a Campo Real, alegando que Mónica ha sido secuestrada, rogando la ayuda de Renato. Es interceptada por Noel que intenta calmarla y por Sofía, que le recrimina todo lo que ha pasado, la culpa que tiene como madre por ocultar las cosas y ahora le ordena callar por el bien de su Renato, de la propia Aimée y del hijo que espera. Sofía intentará ayudar a Catalina, pero sin que Renato se entere.

Mónica  empieza a restablecerse y a hacerse a la idea de que es la mujer del pirata. Llegan a la isla de Saba donde, una Mónica muy diferente a la que salió de Campo Real se ve en el espejo del camarote con un vestido ligero y un chal rojo. Todos los tripulantes alaban su atractivo, que a nadie le pasa desapercibido, ni siquiera al mismo Juan que la invita a bajar a tierra. Mónica conoce el lugar y después de esa visita mira al que es su marido de otra manera. Sabe que ha sufrido, sabe que ha tenido una vida difícil y se da cuenta que no es tan diablo como aparenta ser. 

Sofía y Catalina han llegado a Saint Pierre en busca de ayuda del Gobernador, quien ya no es ajeno al motivo por el que las mujeres han llegado. El hombre recibió carta del médico que atendió a Mónica y le manda las noticias a Catalina, quien suplica su ayuda para salvar a su hija y Sofía le pide buscar pruebas para detener al capitán del Luzbel, pero que lo haga sin que el nombre de Renato sea mencionado. Por otra parte, Mónica y Juan tratan de llevarse bien, ella en cubierta, Juan al timón le enseña a navegar al mismo tiempo que le abre su corazón y le cuenta, debido a una cicatriz en la mano izquierda, su terrible y triste historia desde que nació fruto de un adulterio. Mónica no puede creerlo y olvidando todo lo que vivió, se enternece al conocerlo y nuevos sentimientos hacia él la invaden. Ahora lo mira de modo diferente y pensando en Aimée, siente celos de ella y de todas las mujeres que han estado en los brazos de Juan. Aimée toma su respiro y valor y decide enfrentar a Renato revelándole la verdad sobre Mónica y Renato se sorprende al saber que ella siempre lo ha amado y siempre ha estado enamorada de él. Eso ya cambia en él la perspectiva de las cosas y Aimée creyendo que correrá a sus brazos, lo que Renato hizo fue correr a buscar a su madre y suegra porque ahora es él quien decide rescatar a Mónica de Juan.

Las órdenes de Renato se cumplen gracias a su apellido y poder, lo que no pudo hacer su madre y suegra, él si y valiéndose de retractar la ayuda que una vez le prestó a Juan por el lío en la taberna, ahora retira todo y hace que vuelva a abrirse el expediente. Juan será apresado en el próximo puerto y extraditado, será devuelto a la Martinica. Algo que tanto Juan como Mónica ignoran y debido a una carta que ella mandó con Segundo (el segundo al mando del Luzbel) al correo, Juan creerá que le ha traicionado cuando se entera por Colibrí justo cuando el pirata había decidido comprarle un anillo. Por desgracia al llegar a Dominica, Juan es esperado y apresado sin que Mónica se dé cuenta.

Colibrí ha corrido a avisarle a Mónica lo que pasó con Juan, ella se asusta por su situación. Cuando discute con los militares que llegan al Luzbel a apresar lo demás, ella con fiereza se enfrenta a ellos hasta que alguien inesperado la asalta y la perturba; Renato ha ido por ella a rescatarla, pero se asombra al encontrar a una Mónica diferente que ya no tiene los mismos sentimientos hacia él y Mónica al saber que Juan viaja prisionero rumbo a Martinica le estruja el corazón. Se enfrenta a Renato por él, pero el hacendado se muestra intransigente. Mónica súplica ir tras él, sin embargo, un repentino ciclón azota, evitando la salida de ellos y en cambio, hace que el barco que lleva a Juan zozobre, amenazándoles con hundirse.

La valentía y mando de Juan, (que pasó de ser prisionero a capitan un rato) han logrado que el barco llegue hasta su destino y con una nota hacia el Gobernador de tenerle en cuenta sus servicios prestados, aunque eso no evita que visite la prisión de Saint Pierre al llegar. Mónica también llega, pero lo que no imagina es, luego de conseguir que Noel la socorra con un permiso carcelario, que otra mujer ya está visitando a Juan, se trata de Aimée que ha seducido con su lisonjería al Gobernador para tener un permiso y verle. Por desgracia para los nuevos enamorados, Aimée ha sabido jugárselas y poner a Juan contra Mónica, acusándola de que por su carta fue aprendido y con su sola presencia y escuchando Mónica las palabras de amor de Aimée, ha creído que Juan sigue enamorado de su hermana, dejando la visita a medio camino sin llegar a ver a Juan para asombro de Noel y Renato. Una vez más, sufre y calla lo que pasa. La casquivana de su hermana ha visitado a su marido y no le dice nada a Renato. Aún así, con su corazón roto otra vez, asistirá al juicio de Juan por su deber de esposa.

Decepcionada Mónica regresa a su casa de Saint Pierre sin que Noel o Renato se lo impidan. Al notario sólo le pide sacar a Colibrí de la prisión y a Renato le exije que la deje en paz. Cuando el hacendado va a su casa de la ciudad se entera del paseo de Aimée, pero como siempre, esta ha sabido usar sus artimañas para salir airosa. Noel, visita a Juan para sacar a Colibrí y se decepciona al saber el concepto que el pirata tiene de su esposa, lo cierto es que Juan piensa que Mónica lo engañó por amor a Renato y Mónica cree que en el corazón de Juan no existirá otra mujer que no sea Aimée. De esta manera ambos se hieren y torturan. El juicio contra él está a las puertas y Mónica asistirá.

Juan se enfrenta solo ante el mundo, un juicio se celebra y luego de que se lea el oficio, se otorga la palabra al primer acusador; Renato, lo que éste y todos ignoran es que Aimée está volviendo a jugárselas por Juan y engatusando a Charles Britton,  oficial del navío que lo trajo, intenta sobornarlo para que la ayude a salvar al pirata. Para destruir el orgullo de Renato, Aimée desea ver a Juan libre.

El juicio continúa y los testigos se presentan, sólo que antes de hacerlo el oficial que Aimée sedujo, lo hace Mónica llenando de asombro a todos, especialmente a Juan. Ella lo defiende con fiereza, atestiguando a su favor para desdicha de Renato, lo que Mónica no esperaba era toparse también con Aimée, quien aprovechó destilarle todo su veneno y hacerle creer que Juan la amaba a ella y que por eso ella había hecho de todo para salvarlo a petición de él mismo. Por desgracia, Mónica le cree y sufre. El juicio se reanuda atestiguando Noel a favor de Juan para decepción de Renato y cuando el jurado decide absolver a Juan, él lo primero que hace es buscar a Mónica sólo para que el veneno de Aimée surta efecto en la pareja, haciéndolos tener un pleito y distanciandolos; Mónica está segura del amor de Juan por su hermana y Juan revienta al imaginar que Mónica todo lo ha hecho por amor a Renato.

Mónica regresa al convento en compañía de Juan y de Noel, se queda para llorar sus penas, confesar sus sentimientos y que sea Dios quien la socorra. Se confiesa ante la Superiora de que ama a Juan, pero que Juan ama a otra y ella decide volver a sacrificarse, prefiriendo callar y morir que decirlo. Su único pecado es la soberbia y la cobardía de ya no seguir luchando y evitar más humillaciones. Juan por su parte, decide ahogar sus penas en el ron y en compañía de Noel, también se confiesa; su fuerza es Mónica, pero no luchará por liberarla del maldito amor que a ella la ciega por Renato. Noel intercede haciéndole ver varios puntos y sobre todo su temple como hombre para dejarse vencer por algo tan simple, si fue capaz de desafiar una tormenta tomando el mando de un barco. Noel le hace ver que no deje a Mónica porque eso desea Renato y que así como el hacendado tiene su apellido, él también debe hacerse el suyo. Juan lo reflexiona y saliendo de la taberna, Noel le sigue. Sabe que Juan hará lo que deba hacer.

Harta Aimée de los desplantes de Renato y de no poder seducirlo para lograr conseguir el embarazo que no tiene, se valdrá de una oportunidad que le llegó divina; la visita del Teniente Britton que defendió a Juan y que ella sedujo. El hombre se ha atrevido a buscarla y Aimée lo utilizará para sus propósitos. Caso contrario es Mónica, que ruega quedarse enclaustrada en el convento y recibiendo la visita de su madre y Sofía, el sacerdote le advierte que han venido para hacerle firmar un papel y anular su matrimonio con Juan. Ella está dispuesta a darle la libertad al pirata, sin embargo no contaba con la visita de Colibrí que intenta persuadirla antes y hacerle ver que la quiere, Mónica duda, pero lucha con ella misma. No quiere ser una carga para Juan, por eso lo dejará libre.

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miércoles, 12 de enero de 2022

Corazón Salvaje - Caridad Bravo Adams (parte 1)


Título: Corazón Salvaje

Autor: Caridad Bravo Adams

Fecha de publicación: 1957

Género: Romance y aventura

¿Cuántas personas (televidentes) no se han rendido a la apasionante historia de Juan, Mónica, Aimeé y Andrés en este inolvidable melodrama de "Corazón Salvaje" en su versión del 93?

Una historia ligeramente diferente al libro, con cambios de nombres y apellidos, así como de los escenarios originales es la que nos muestra la televisión y de hecho, la más reciente versión del 2009 es una mezcla de la historia de Caridad Bravo Adams y de "Yo compro esa mujer" de la autora cubana Olga Ruilópez, pero en esta reseña no voy a referirme a las versiones de televisión sino al libro que está dividido en tres partes; Corazón Salvaje, Mónica y Juan del Diablo.

Argumento:

En la oscuridad, una tormenta y un barco rugen en alta mar, un bote y un chico logran llegar hasta la playa. El joven marinero busca urgentemente a alguien. En ese escenario se conoce a Francisco D'Autremont y a su amigo notario, el licenciado Pedro Noel y en esa noche de tormenta en las Antillas (Martinica) llega a buscarlo el mozo de doce años recién llegado en el bote para entregarle la carta de un moribundo que le espera antes de expirar y Francisco finge no saber de quién se trata cuando le dice el apellido, despachando al muchacho y guardándose la carta sin leer. Noel le insta (luego de recordar algo de la historia del moribundo cuyo apellido le suena) a ir a verlo y cumplir con su última voluntad.

El mozo regresa a la covacha del moribundo y este, se molesta al ver que llega solo y sin el "caballero" que esperaba. El moribundo le revela al mozo, que se llama Juan, cuánto odia al hombre que esperaba y que ese hombre es su verdadero padre y dicho eso, expira. Francisco llega después y al encontrar al cadáver le reconoce a pesar del aspecto. Saca la carta de su chaqueta y decide leerla, ahí se entera de que el muchacho es su hijo, fruto del adulterio entre la que fuera la esposa del muerto y Francisco, al saber esto se rehúsa a creerlo siendo que Noel llega y sirve de conciliador entre el caballero y el mozo. Francisco al final decide llevarlo a su casa y hacerse cargo de él.

Francisco está casado y su esposa Sofía y su hijo Renato esperan su regreso en su hacienda de Campo Real, lo que no contaban era que no llegaría solo, sino llevando a Juan con él en compañía de Noel y aunque al niño rico le agrada tener un nuevo amigo, Juan no está muy convencido y menos, Sofía quien desconfía de él al conocerlo y del argumento de su marido para traerlo consigo y ampararlo. Como siempre, Noel intercede, sin embargo, ella no se engaña y presiente que se trata de un bastardo de su marido.

Renato se ha encargado de vestir a Juan con uno de sus trajes y para el mozo, verse por primera vez en un espejo le deja estupefacto y cuando Francisco le ve dormido al final de ese día, se estremece al reconocer que su físico es su estampa y que el muchacho es definitivamente su hijo, asunto que Sofía le recrimina cuando lo encuentra contemplándolo. La discusión despierta a Juan y Francisco le insta a seguir durmiendo mientras saca a Sofía del cuarto para tratar de calmarla, pero la mujer no cede y Francisco, encendido en cólera amenaza con ahorcarla cuándo ella amenaza con dejar la casa junto con Renato si el bastardo se queda. En ese momento, Renato presencia la discusión de sus padres y le espeta a su padre que no le haga daño a su madre porque él sería capaz de matarlo. Francisco se asombra por la determinación de Renato y la agresión con la que defiende a su madre.

Luego de la discusión, Francisco sale furioso a caballo de su hacienda, siendo testigos de eso Noel, Bautista el criado y Juan que ha presenciado todo y es hasta otro día que le traen en una camilla. Francisco tuvo un accidente al caer por un barranco.

Sofía que pretendía irse con Renato y dejar a su marido, se altera al saber lo que le ha pasado. Apenas y logra ver a su marido consciente cuando le han traído a la casa y él solicita a Renato, le indica que será el señor de la casa, que cuide a su madre y sobre todo a Juan y que le quiera como un hermano. El médico no llega a tiempo y debido a esa caída, Francisco muere.

En los funerales de Francisco, Sofía corre a Juan, pero siendo testigo Renato, le impide marcharse, Juan insiste en irse y hacerse a la mar, excitando así a Renato que también desea irse, le dice que tiene dinero y que esperen. Cuando pasa el entierro intentan escapar, pero son interceptados en el río por Bautista, Noel y la misma Sofía. Juan logra escapar con el dinero de Renato y el niño, no tiene más remedio que quedarse con su madre, aliviada de recuperar a su hijo y deshacerse del bastardo. De ahora en adelante las cosas cambian en Campo Real, Sofía le pide a Noel todos los papeles en referente a su marido y luego le echa de la propiedad, nombra administrador al criado Bautista y debido al escape de Juan, Renato enferma de gravedad.

Días después cuando Renato se recupera de las fiebres, Sofía toma la determinación de enviar a su hijo a estudiar a Francia con la idea de que se olvide de Juan y para eso se vale de la parienta del Gobernador, Catalina Molnar viaja también en compañía de sus dos hijas de 9 y 7 años, Mónica y Aimée y es a ella que le encomienda la travesía de su vástago. Desde ese momento los niños traban amistad. Poco antes de zarpar, Noel llega con los documentos pendientes de Renato y Sofía aprovecha para disculparse y pedirle información de Juan. Para tranquilidad de ella y pena del notario, Juan se embarcó como grumete rumbo a Jamaica y es obvio que no le verán jamás. En ese instante, el barco zarpa y Renato triste, sólo recuerda la promesa a su padre de proteger a Juan y buscarlo cuando regrese.

Quince años han pasado y los cuatro niños antes descritos ahora son adultos. Mónica, alta y esbelta, hermosa y grácil, sufre por amor y herida, buscando la paz, desea entregar su vida a Dios y al convento. Renato, convertido en todo un hombre, rubio y de figura gallarda, montando con fiereza su caballo es el amo de las tierras que le rodean y ante las injusticias que Bautista ha cometido durante su niñez y ausencia para con los trabajadores, decide ahora cambiar las cosas. Aimée, seductora y caprichosa, coqueta y ardiente, desea vivir en libertinaje y hacer lo que le plazca, aún comprometida en matrimonio a un hombre que no ama lo suficiente y por último, un audaz pirata, señor de las aguas del Caribe, fuerte y desafiante, imponente y bravo, aquel hombre alto, de pecho firme, ancho, atractivo bronceado y de intensos ojos italianos, regresa como capitán de su barco a su tierra. Las personas que lo conocen bien le llaman Juan del Diablo.

En la casa de las Molnar, que no está lejos de la playa, una impaciente y deseosa Aimée, busca desesperada al dueño de sus febriles pasiones que en ese momento llega atrapándola en besos y abrazos a través de los barrotes de su ventana para citarla después en una gruta y seguir dando rienda suelta a sus pasiones desatadas. La seductora mujer lleva algún tiempo siendo su amante desde el momento en que se conocieron en la playa. Aimée ha sucumbido a los deseos de Juan del Diablo. Caso contrario es la dulce y virginal Mónica, que por problemas de salud física y emocional, ha salido del convento para regresar a su casa y ser probada entre el mundo del que huye y solo así saber si tiene vocación religiosa o no. Mónica deberá luchar contra la tentación, algo que no le será fácil.

Renato habla con su madre, le cuenta sus deseos de bienestar para con los jornaleros, lo enamorado que está de Aimée y sobre todo, cumplir el último deseo de su difunto padre; buscar a Juan, asunto que le molesta a Sofía y que se esfuerza por disimular.

Mónica ha regresado a su casa sin imaginar que se toparía con el hombre que deseoso y desesperado busca a Aimée, confundiéndola con ella. Es en ese momento que conoce a Juan del Diablo y se da cuenta que su hermana tiene que ver con ese hombre. Cuando Aimée regresa de su paseo la encara por no respetar su relación con Renato y la promesa que le hizo, pero la discusión se ve interrumpida precisamente por la madre de ellas y por él que ha llegado a la casona para invitarlas a la finca de Campo Real. Cena con las mujeres, pero la impaciencia se apodera de Aimée que debe verse con Juan si no, llegará a buscarla y la descubrirán puesto que está jugando con dos hombres al mismo tiempo sin que ellos lo sepan. Al final de la cena, ella logra escaparse cubriéndose con un velo de Mónica y Renato que no está tan lejos de la casa, logra divisar esa sombra que se desliza rumbo a la playa, sin imaginar que se trata de su prometida y que va a verse con su amante para disfrutar las mieles del placer salvaje del que es esclava.

Aimée logra entrevistarse con Juan, justo a tiempo en el que él iba a buscarla. El pirata saldrá de viaje por semanas y le ordena esperarlo hasta su regreso, ella se lo promete. Cuando regresa a la casa, Aimée evita darle explicaciones a su hermana que la ha enfrentado sobre su furtiva salida y Mónica, intrigada se pregunta qué relación tiene su hermana con el hombre que llegó a buscarla. Por otra parte, Renato busca al notario Noel, quien se alegra de volver a verlo hecho ya todo un hombre. Renato quiere que él le asista en la hacienda, así como lo hizo con su padre y el notario acepta, aún imaginando que a la madre de Renato, no le hará gracia el asunto.

En una taberna de mala muerte, Juan en un juego de cartas apuesta su barco, el asunto no sale bien ya que acusa a su oponente de trampa e hiriéndolo con cuchillo, empieza un pleito que le obliga a huir sin imaginar que es seguido por Renato, después de tantos años vuelven a verse, pero Juan es indiferente, lo que no imaginaba era que sería apresado antes de hacerse a la mar y es Renato, con la ayuda de Noel que logra llegar a un arreglo con el herido que lo acusó por la agresión. Sin embargo, Juan en su orgullo se niega a reconocer la ayuda prestada y jura devolverle a Renato todo el dinero que le debe. Por otra parte, Aimée que divisa el mar se pregunta el porqué el barco de Juan sigue en la ciudad e intuye que algo pasa, intuición que también a Mónica no engaña iniciando también una discusión entre las hermanas. Aimée comienza a hartarse de Mónica y Mónica comienza a tener la seguridad de que el hombre que conoció y el barco en el horizonte están asociados para despertar la inquietud de Aimée.

Aimée como siempre, ha desaparecido y Mónica sale a buscarla solo para toparse con Juan del Diablo quien evita que ella resbale por unos peñascos salvándola, es la segunda vez que tienen un encuentro cercano y aunque ella no entienda, se molesta por la insolencia y seducción de él y a él, le harta la novicia que colma su paciencia, aunque note que es muy diferente a su hermana. Una vez yéndose Mónica, Juan y Aimée se encuentran y el vuelve a exigirle que lo espere a su regreso. Mónica se flagela queriendo regresar al convento, pero sigue siendo rechazada y tiene plazo de un año para tomar los hábitos. Renato regresa por ellas y las lleva a las tres a su finca de Campo Real.

La familia Molnar llega a Campo Real y Sofía está feliz por recibirlas y conocer a las hermanas ya adultas. Aimée finge su sentir y para Mónica es una tortura estar cerca de Renato y constatar cada vez más, lo enamorado que está de su hermana que no lo merece. Días después y sin poder soportarlo y luego de una discusión con Aimée frente a todos por su indecisión por posponer fecha de boda, decide regresar a su casa, siendo que su hermana y madre se irán también con ella. En cinco semanas se llevará a cabo la boda y Aimée desea respirar ese tiempo lejos de Renato. La situación de ambos, cada vez es más dolorosa para Mónica, que con dolor e impotencia reconoce que Aimée maneja sus almas a su antojo, obligándola a callar.

Una astuta Aimée visita al notario Noel para saber del capitán del "Luzbel" a quien supuestamente le había pagado una mercancía, supuestos regalos para su prometido Renato, sin imaginar que don Noel le haría saber dos cosas; que Juan y Renato se conocían y que el capitán, no volvería en años por los pleitos que tiene con las autoridades. Saber todo eso hace que Aimée tome una rotunda resolución; casarse como estaba previsto ya que Renato ha llegado para llevarlas otra vez a Campo Real por consejo de su madre Sofía. Mónica una vez más comprueba la astucia de su hermana y no le queda más remedio que aceptar que el hombre que ama, va a convertirse en su cuñado, en su hermano y hacer morir sus sentimientos por él.

Juan del Diablo está próximo a regresar a Martinica y su único anhelo es tener a Aimée como su mujer junto a él. Entretanto, Aimée es prisionera de su capricho, ya su boda está a las puertas y ver el ajuar que Sofía ha dispuesto para ella poca gracia le hace. En su mente solo vive Juan y poco falta para atarse a Renato, a un hombre que no quiere, pero con quién deberá conformarse. Por su parte Renato vive su ilusión, aunque también las preocupaciones por sus trabajadores, asunto que a Aimée no le importa y que a él le entristece. Ella misma lo empuja hacia Mónica para que le ayude, ya que su hermana es más empática con esos temas filantrópicos, Renato en el fondo se decepciona de su prometida, en cambio le agradece a Mónica su interés y ayuda, aunque en el fondo para la joven es un suplicio, pues estar cerca de él es clavarse más profundo los sentimientos que la ahogan hacia el hombre que ama sin ser correspondida. 

Mónica se asombra de manera negativa al ver por ella misma la condición de los trabajadores en Campo Real, muchos están muy enfermos y eso la lleva a tener un altercado con Bautista, quién sólo obedece a Sofía sin acatar los deseos de Mónica por lo que, al enterarse Renato, lo encara frente a la madre. Sofía no quiere perder a su eficiente capataz y suaviza la situación, calmando la exaltación y malestar de Renato al saber por Mónica lo que pasaba, diciéndole que deje las cosas para después de su boda y a Bautista le ordena acatar las disposiciones de Mónica para mejorar la condición de los trabajadores. La boda está a las puertas y no habrá nada que la detenga. Ni siquiera los caprichos de Aimée ni la llegada de Juan.

La inminente boda llega, Aimée y Renato se casan ante el dolor de Mónica y el desconocimiento de Juan, y este segundo llega de su viaje a buscarla, dispuesto a darle todo su dinero y a hacerla su mujer si es posible ante la ley. Cuando se presenta vestido como un caballero ante el licenciado Noel, este se asombra ya que verlo así le hizo volver el tiempo y reconocer la figura de alguien; Juan es exactamente igual a Francisco, su padre, sin embargo, sobre el escritorio del notario había un papel cartulina que Juan hojeó curioso y de golpe se enteró de todo; Aimée se había casado con Renato y cuál ciclón furioso sale dispuesto a enfrentarlos a ambos y hacerles pagar la traición.

Juan ha ido tras su venganza contra Aimée y Renato sin imaginar que en el camino va a encontrarse con Mónica a caballo y casi la atropella con su coche. Discuten y él, le espeta todo lo relacionado con su hermana, asunto que Mónica ignoraba, le persuade de no hacer nada por su arrebato de ira justo en el momento en que llega Renato y feliz abraza a Juan, quien amansado por Mónica ha decidido esperar para vengarse de la manera más cruel. Él y Mónica se regresan juntos a Campo Real y al saber Sofía quién es, la ira y el desprecio la domina y más cuando asombrada lo nota igual a su difunto marido, como también, al verlo Aimée no lo soporta y se desmaya por la impresión. Lo que Juan no imaginaba era que Renato le propondría ser el administrador de Campo Real, asunto que Mónica le ruega no aceptar, pero que Juan ve como una oportunidad para vengarse.

Aimée no puede contra lo que siente y Renato intenta disculpar sus arrebatos. La mujer, con sus artimañas logra enternecerlo y a su vez seguir engañándolo, con la ayuda de su sirvienta logra entrevistarse con Juan, quien al tenerla frente a él le espeta todo lo que siente y ahoga, luego de esa entrevista en que le deja ver a ella la meretriz que es, ahogándola aún más en su orgullo herido, Juan acepta ante Renato ser su administrador en Campo Real a la vista de una Mónica estupefacta que no puede creer el juego del pirata, quién le advierte que quien se ríe de él lo pagará con sangre.

Juan le muestra a Mónica la maldad de los hombres y lo que cree la indiferencia de Dios al hacerle ver las cicatrices de Colibrí, el negrito que ha adoptado porque en el niño y su sufrimiento se ha visto a sí mismo. Ella se compadece y le coge cariño al niño que la cree su nueva ama, una que le había dicho su amo. Por otra parte, Noel llega a la hacienda sin entender muy bien lo que sucede en el ambiente ni en la persona de Juan que había salido furioso de su despacho cuando vio la invitación de los novios, aunque notando a Aimée y el sarcasmo de Juan, más piensa en el asunto y Renato que creyó tener en él a un aliado para que le apoyase en su decisión sobre Juan, se decepciona al darse cuanta que no. Para colmo, entre él y su esposa se da ya la primera discusión por los arrebatos infantiles de una mujer herida y desesperada, pero termina perdonándola cuándo ella se lo súplica. Por un momento Renato creyó haber vivido una quimera y que su relación era una mentira, sin embargo, Aimée se encargó de calmarlo con su lisonjería, aunque ella imaginara estar entre los brazos de Juan.

Juan y Mónica se enfrentan, el primero por insistir en su venganza y la segunda porque no se lo permitirá, Juan nota con que fiereza Mónica defiende a Renato y entonces deduce que ella está enamorada de él. Mónica se avergüenza por darse cuenta de que ese "salvaje" ha logrado ver su verdadero tormento hasta el fondo de su alma y sólo al platicarlo con su madre se da cuenta de que ella está sacrificándose por amor a Renato. Mónica sabe lo que tiene que hacer y lo hará porque ya tiene las fuerzas para hacerlo.

Juan y Aimée vuelven a encontrarse y se confiesan lo que sienten, Juan desea llevársela, pero ella no acepta, al menos no así como él lo quiere. En ese momento, deben esconderse porque Renato y Mónica se acercan y escuchan la plática, Renato tiene buenos sentimientos para todos y sobre todo para Juan, a quien quiere tener como un hermano, como se lo pidió su padre. Cuando ellos se apartan, Aimée y Juan vuelven a discutir y ante lo que Mónica nota, Juan se aleja y Mónica increpa a su cínica hermana con quién tiene otra discusión, misma que es atajada por Renato que regresa al encontrarse con Juan y dándole su empresa de ese día. Mónica ya no soporta la actitud de Aimée y ahora debe enfrentarse a lo que se ha inventado para salir ella del paso; que Mónica deja de ser monja porque está enamorada. Lo que ella ignora es que Aimée le ha dicho a Renato que Mónica se ha enamorado de Juan, algo que él no puede creer del todo. Los planes de Aimée de que Mónica se fuera no le salieron y por eso buscará atormentarla aún más y burlarse de ella.

Yanina, la sobrina de Bautista el capataz, sospecha que Juan y Renato son medio hermanos para coraje de Bautista que le odia. Juan insiste en preparar todo para irse en su barco y llevarse a Aimée a quien previno, sin embargo Mónica lo sospecha y al parecer también Noel que intenta intervenir a petición de Sofía para darle a Juan el dinero que quiera a cambio de largarse y apartarse de Renato, sin embargo a Juan no le interesa ni el trabajo en la hacienda ni su relación con Renato, lo que quiere es irse y llevarse a la única joya que le interesa, asunto que asusta a Noel, quién debe hacer memoria y atar cabos ya que Mónica también lo sabe. Renato que no se engaña, sin querer se da cuenta que su Aimée y Juan ya se conocían por un asunto de una mercancía para él como se lo dijo la mujer y como tontamente lo confirmó Noel, poniendo al joven amo en alerta ya que no entendió entonces porque Aimée le mintió. No obstante, está decidido a saber la verdad, especialmente sobre su padre y para eso se valdrá de Noel. 

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