Como lo dije en el
primer post sobre este libro, se trata de una obra magistral, uno de los
mejores libros escritos, clásico entre los clásicos y una joya de la literatura
universal. Con esto resumiría este libro de Alejandro Dumas y siendo honesta,
está en primer lugar entre mis lecturas favoritas y su protagonista, también
está entre mis favoritos amores literarios.
La obra es rica en
descripción, la cual es también excesiva y minuciosa. Cada personaje está muy
bien perfilado, aunque sean muchos, entre sus páginas se vive cada una de esas
escenas de manera tan real, como si de verdad estuvieras ahí. Este libro tiene
la virtud de transportarte de inmediato —gracias a su narrativa— a cada uno de
esos lugares y escenas, así como ser parte de la historia y conocer muy bien a
cada personaje como si los trataras de manera personal. Esta es la magia de la
lectura, esta es la magia de un buen libro, ese es el resultado de un buen
escritor. Es imposible no sentirse en Marsella, en If, en Paris, en Italia, en
Montecristo, puedes sentir el calor del puerto, el olor del mar, la
desesperación en esa tenebrosa prisión, el aire fresco entre esos peñascos, el
navegar entre las aguas y también puedes sentir ser el dueño de semejante
tesoro y hacer lo que quieras. El conde de Montecristo es como un mapa, es
introducirse en ese mundo creado por Dumas, en esa isla donde se marca la “equis”
y seguir cada pista hasta encontrar el tesoro al final. La narrativa te atrapa
desde el inicio y aunque el libro sea extenso, te metes tanto en la historia
que luego se te va en un suspiro no queriendo terminar y evitar ese vacío
literario que sabes te va a dejar. Este es de esos libros en el que encontrarás
escenas emocionantes y muchos párrafos con frases llenas de sabiduría y
moralejas que se quedarán marcadas en tu memoria y corazón, este es de esos
libros que no quieres soltar hasta terminarlo.
Como vieron en el resumen
que hice, la obra está dividida en 5 partes, la primera desde que conocemos a
Edmundo Dantés, pasando por su injusta encarcelación y terminando en su escape
de If catorce años después. La segunda parte nos muestra su ingenio para
encontrar el tesoro de Montecristo, de donde toma su nombre para hacerse pasar
por otra persona al volver a la vida, su regreso a Marsella sin dejarse reconocer,
lo que averiguó durante su ausencia de las personas que conoció y la ayuda que
le presta a su antiguo jefe salvándolo del suicidio. También se acerca al hijo
de su enemigo ganándose su confianza cuando le rescató de su secuestro en Roma
y el joven Alberto, (hijo de Fernando) agradecido y admirado por la grandeza
del conde le invita a Paris. La tercera parte, Montecristo le toma la palabra
al joven vizconde y es presentado en la sociedad como un hombre maravilloso que
poco a poco se gana la confianza de cuantos le rodean sin que ninguno de sus
enemigos le reconozca; Fernando, Danglars y Villefort, así como su reencuentro
con Mercedes. En la cuarta parte se nos introduce un personaje que será clave
para los planes del conde y la destrucción de Danglars y especialmente de Villefort,
sin embargo, hay asuntos que el conde ignora, esos que le dan la sazón a la
lectura y el toque romántico que se nos quitó al principio y es la relación secreta
de Maximiliano y Valentina, (el hijo de su exjefe que tanto estima y la hija
del magistrado que tanto odia) dando así una serie de reacciones ligadas entre
todos los personajes y algo en lo que al final el conde encontrará parte de su
redención cuando su venganza se ha salido de control. Y la quinta parte es el clímax
de la fatalidad para todos los enemigos del conde, muerto Caderousse y Fernando
sólo le faltaban Danglars y Villefort, teniendo cada uno su merecido llegando
al límite, hasta que el conde decide “rescatar lo que queda” de todo el rompecabezas
que armó con cálculo, paciencia y cuidado y cuyas piezas estaban conectadas
entre sí.
Dumas supo crear su
historia y tejer la trama con una construcción formidable entre las locaciones,
escenas, personajes y diálogos, es por eso que la obra es una auténtica e inolvidable
aventura y una lectura deliciosa que todo amante de los libros se debe
devorar. En cuanto a las versiones de cine y televisión, no hay ninguna que se
apegue cien por ciento al libro, o al menos y siendo así, no la he visto para
dar mi veredicto, vi una versión de los setentas (algo más cerca del libro) y la del 2002 y debo decir que
con la del 2002 tenía demasiada expectativa que aunque tuvo sus buenas
interpretaciones (Caviezel fue un perfecto Dantés) la película se mantuvo
alejada de la historia verdadera quedando entonces en una “adaptación” del
clásico original, porque suprimieron muchas escenas y personajes del libro de Dumas.
Lo único que no me gustó en sí del libro fue el final de la historia, al menos
hubiese deseado que Edmundo y Mercedes se quedaran juntos y terminaran de atar
el cabo suelto del principio, como en la película, ¿o no?
Imposible no amar a
un personaje como Edmundo, imposible no apreciar y admirar al querido abate Faria,
imposible no odiar a Caderousse, Danglars, Fernando y Villefort, así como
imposible no suspirar por el romance entre Maximiliano y Valentina, e imposible
no interesarse por un personaje como Benedetto y la historia que le rodea. También son interesantes las subtramas de personajes como Noirtier, Haydée y Alberto junto a sus amigos.
Temas como la honestidad, la responsabilidad, la lealtad, la codicia, la
ambición, la maldad, la traición, el honor, la venganza, el amor puro y
secreto, la religión, la amistad, la lujuria, la infidelidad y el lesbianismo,
son sólo algunos ingredientes que encontrarás en cada personaje, así que entre
recomendaciones literarias debes leer a “El conde de Montecristo” de Alejandro
Dumas que, aunque aún no tenga una versión de cine y televisión a la altura del
libro (y que debería) es una historia que debe tenerse en toda biblioteca por ser
una historia maravillosa y de los mejores libros que se puede contar entre los
clásicos de la literatura. Quise que tuviera un epílogo más allá de lo que conocemos
porque algunas cosas quedaron en el aire, me tomé la atribución de hacer uno
que subiré aquí mismo en el blog porque, aunque el libro sea dominio público es
mejor hacer las cosas con respeto. Espero lo leas.
El conde de
Montecristo es una historia magistral, una joya de la literatura universal. Lectura
100% recomendada.
Pasan doce años y a los trece, la señorita Cathy
Linton se ha convertido en una preciosa niña, ha crecido también Hareton
Earnshaw (el hijo de Hindley) y al mismo tiempo el joven Linton, (el hijo que
Isabella le parió a Heathcliff cuando huyó de él) esta “trinidad” de primos
padecerán el odio de Heathcliff que no se apacigua ni con los años. Cuando
Heathcliff la conoce trata de ganarse su amistad y ella sin querer, revela que
su padre ha ido a Londres a traer al hijo de su hermana que ha muerto. Sin
dudarlo, Heathcliff exige a Edgar a su regreso darle a su hijo ya que es su
responsabilidad y aunque se decepciona al ver lo enfermizo y débil que es, se
lo lleva a la finca y le trata de lo peor, sabe que puede manipularlo y se vale
de eso para llevar a cabo sus planes. Cathy y él se tratan y el tiempo que se
le prohíbe a ella hacerlo, entonces se escriben como dos enamorados, sin
embargo, ella no imagina que dichas cartas son dictadas por Heathcliff y cuando
en una de ellas el joven Linton le suplica ir a verlo porque se muere y la
extraña, tarde le es a ella darse cuenta de que ha sido una trampa. Heathcliff
revela su verdadera naturaleza y utilizando la violencia la obliga a casarse
con Linton, pues sólo espera que Edgar se muera y el chico también para luego
él quedarse con la propiedad de la “Granja” y así asestar su golpe final. Las
cosas suceden así, siendo Nelly testigo de todo eso, después de la muerte de su
padre, Cathy que apenas y lo vio vivo luego de su secuestro, es obligada por
Heathcliff a vivir junto a ellos y su marido en la sombría casa de las
“Cumbres” pasando de ser una señorita bien criada, a una sirvienta de la casa. Para colmo, le cuenta (con descaro) a Nelly lo que hizo en la tumba de Catherine, ¿de verdad les parece un hombre normal? ¡Ya no lo justifiquen! Debido al odio de Heathcliff por todo, a la cruel vida que les da y al suplicio
de vivir así, la chica cambia su manera de ser volviéndose también amargada,
pero ni siquiera quedando viuda es libre del todo. Ella y Hareton tampoco se
soportan desde el principio y es en este escenario tan negativo con gente
amargada, que Lockwood llegó a las “Cumbres” y conoció a esa familia. Nelly
acaba su relato y el inquilino decide irse a Londres sin saber (ni importarle)
cuál será el fin de esas personas.
Meses después Lockwood regresa y encuentra algunos
cambios significativos por lo que, buscando a Nelly para liquidar el asunto del alquiler con Heathcliff, es cuando se da cuenta de lo que pasó en su ausencia. Poco
a poco las cosas cambiaron entre Cathy y Hareton, afianzando una relación
asombrosa que terminará en boda y es aquí donde Nelly le dice lo que pasó. Heathcliff
comenzó a debilitarse y su salud a deteriorarse y más, luego de darse cuenta de
que a escondidas Cathy y Hareton se han relacionado y se tratan de manera más
cercana, ella le enseña a Hareton a leer para que deje de ser un salvaje y él,
empieza a conocer un extraño sentimiento que crece por ella, al grado de
enfrentarse a Heathcliff de ser necesario para defenderla. Viendo él que las
cosas tomarán un giro que no pudo prever, (pienso yo que en los chicos se
miraba él mismo otra vez junto a Catherine) parece darse por vencido porque
hasta las ganas por “destruir” se le quitaron y tras días de delirio en los que
dejó de comer, un buen día amaneció muerto en el cuarto que le perteneció a
Catherine Earnshaw y en su cama, dejando ver, según Nelly que lo encontró, una
extraña expresión en la cara sin saber lo que realmente significaba aquello. El
que muriera con los ojos abiertos y la boca entreabierta en una tétrica
sonrisa, le daba al cadáver una apariencia que podía inquietar a quien lo
mirara. Es así como la maldad se acaba y aunque Hareton lo llora por ser lo más
cercano a un padre que conoció, al fin los jóvenes Linton y Earnshaw quedan
libres de su verdugo, vivirán en la “Granja” cuando se casen y las “Cumbres” se
cerrará para, como dijo el mismo Lockwood, “a disposición de los
espectros que quieran habitar en ella”. Cuando el hombre se va decide ir a
ver las tumbas de los protagonistas de la historia, preguntándose si alguien
podía atribuir inquietos sueños a los que descansaban en tan quietas tumbas, es
así como acaba la historia.
Análisis
del libro.
Sin contar que nos topamos con unos protagonistas que
son de lo peor y que en todo tiempo no se logra empatizar con ellos, reconozco
que tiene una trama que logra enganchar hasta que te ves obligada a acabar la
lectura por más que intentes dejarla. Sin embargo, yo considero que es un libro
para hacer sufrir y quien dice que le gusta, la verdad no sé qué tiene en la
cabeza. La historia —que está bien contada— es un verdadero suplicio, yo no
puedo rescatar nada porque ni el final a mí me dejó buen sabor. Pienso que el
que personajes secundarios se quedaran juntos le restó intensidad y
protagonismo, decayendo aún más la historia, cuando debieron ser los
protagonistas, los personajes principales los que buscaran redimirse y enmendar
tanto error cometido, pero no pasa. Con cada capítulo la cosa se pone peor, no
hay respiro, es una lectura como si avanzaras en arenas movedizas, cada vez más
te vas hundiendo, te vas asfixiando, ruegas porque haya cambios satisfactorios.
Es como si te cayera un aguacero y deseas que salga el sol y el arcoíris, nada
de eso pasa, es por eso que la sensación tan extraña que deja me es imposible
describirla. La trama principal se ve destruida completamente con el proceder
de los protagonistas, ¡es traumático! No es una historia recomendable, se dice
que se trata de explorar hasta lo más bajo del ser humano y lo hace y así como
ellos van cayendo, el lector va sintiendo lo mismo, que lea el que le gusta
sufrir, el masoquista que cree que no hay nada malo en el libro, el drama
sobrepasa los límites, envía a los personajes a un abismo donde se destruyen
por completo como aquella escena de “Volver al Futuro III” donde al final, ya
no existen vías ni puente y la locomotora cae por el abismo y se destruye, ¿la
recuerdas? Así mismo es, después de explorar la desdicha y la locura mejor se
entregan aplastados y resignados a lo que el tiempo o el destino decida y por
desgracia todas esas sensaciones tan torturantes las vive el lector, llenándose
de vacío y tristeza al igual que los personajes. Lo que es el “placer estético”
que a mí se me enseñó debe producir una obra literaria, esta no lo hace.
En mi opinión es una de las peores
historias escritas, aunque se le considere uno de los mejores libros entre los
clásicos de la literatura, que a pesar del abismo al que lanza al lector con
cada página, así mismo te encuentras párrafos y frases dignas de resaltar, pero
reconozcámoslo, decir que esto deja un sabor agridulce sería el mejor de los
halagos. No puedo considerarla una novela romántica, no puedo concebir que
lo que hay entre sus páginas sea amor, incluso va más allá del drama, esta
historia sería la reina de los dramas, lo demás que he leído (dramas) se
convierten entonces en un cuento de hadas si debo hacer comparaciones. Se
entiende que el meollo del asunto, el origen de los males y de los problemas no
es tanto Heathcliff sino Catherine por su caprichosa e inmadura forma de ser,
ella lo transformó a un estado peor del que el hombre ya tenía por naturaleza y
el problema es que las cosas se salieron de control tanto antes de la ida como
después del regreso de Heathcliff. Se sabe que él regresó aún más transformado
y el misterio de lo que hizo en esos tres años de ausencia da mucho qué pensar,
el hecho es que regresó adinerado y sin olvidar las humillaciones del pasado,
también volvió con el deseo de vengarse, asunto que se avivó luego de saber a
Catherine casada con Edgar, entonces intenta darle celos utilizando a la cuñada
y es aquí el principio de males, o mejor dicho, el inicio de la segunda parte
de los mismos comienza, llegando incluso a una tercera parte, años después
cuando su hijo, la hija de Catherine y Hareton han crecido utilizándolos como
marionetas, manipulándolos, humillándolos, dañándolos, hiriéndolos y
pisoteándolos porque su odio parece no tener fin. Creo que él quiso evitar lo
que sin remedio sucedió como castigo a su actuar, ya que al final no pudo
destruir ni terminar de destruir todo lo que deseaba. La casta que pereció fue
la de él, la de los Earnshaw y la de los Linton siguió en pie, ¿Qué se saca de
esto? Que la maldad o quien actúa con maldad siempre la paga y al final lo
bueno termina prevaleciendo, aún así sigo sintiendo que el libro no tiene
ningún final feliz, no cuando son los personajes secundarios (la siguiente
generación) los que quedan bien y los protagonistas (que jamás cambiaron)
terminan muertos y aún, la tétrica idea de que sólo así estarán juntos es algo
que no me gusta. Esa “peligrosa” idea de que no los separa ni la muerte es algo
que no comparto, soy incapaz de creer esto y por desgracia ese es uno de los
mensajes del libro, no sólo me parece un pensamiento negativo sino como dije,
peligroso. Esa idea de que “nada nos puede separar” no es tanto amor sino
obsesión y es una muestra de lo que son las relaciones tóxicas de las que
hablaba en otro blog. Si los protagonistas hubieran actuado diferentes a cómo
al principio y cambiado (que es lo que se espera de una novela) entonces tal
vez le habría encontrado el romance dependiendo de lo que cada uno hubiera
hecho por el bienestar del otro, pero nada de esto pasa. No cambia ni el
capricho, ni el egoísmo, ni la maldad que en vez de disminuir aumenta. Lo
siento, pero no, yo no veo amor aquí. Una de las escenas que más odié de
Catherine fue cuando en la cocina de la Granja intenta hacer que su marido y
Heathcliff se enfrenten, la excita la agresividad del segundo, pero le
decepciona la “debilidad” (o sensatez) del primero, ¡esa mujer fue una loca en
todo el libro! Otra cosa que odié de Heathcliff fue esa escena donde le dice a
Catherine que le ha puesto una trampa a la mamá de las avecillas y que al no
alimentarlas se han muerto de hambre, el malparido le lleva a la mujer los
esqueletos de los pájaros (huevos que se supone ellos habían cuidado) y lo hace
con una frialdad tan escalofriante que a mí en lo personal me perturbó, ¿Qué
culpa tenían los pajaritos de su amargura? ¿Por qué se desquitó en seres
inocentes? Lo mismo pasa cuando el loco de Hindley iba a lanzar a su hijo de un
segundo piso y si no es por Heathcliff que sin darse cuenta de las cosas va
pasando por debajo, en el momento justo para sujetar al niño le salva de caer
de cabeza y matarse. Nelly observa esto como también asegura haber visto una
expresión sombría y de arrepentimiento en Heathcliff por lo que hizo. De haber
estado presente en la escena, ¿hubiera dejado que ese loco de Hindley matara a
su propio hijo? Ya no lo dudo. Psicológicamente este personaje es un
perturbado y lo sigue constatando cuando en la escena donde Isabella se escapa
con él, ¿qué hace el malparido? Dejar colgado al perrito de la mujer y si no es
por Nelly ese pobre se hubiera muerto ahogado. ¿Qué clase de protagonista es
este?
De verdad que le leído historias
trágicas, pero esta se lleva el primer lugar porque si las otras te dejan
tristes, acá no sabes realmente qué sentir, te queda una sensación fea luego de
leer, a mí me cuesta describir exactamente qué. La impresión deja una extraña
perturbación que ni siquiera una novela de terror. Esto es algo traumático,
irrespirable, opresivo, yo no puedo catalogar esto como romance, amor y pasión
son dos cosas distintas y si la pasión va de la mano de la obsesión es la fórmula
perfecta para la destrucción bien sea de uno o de ambos. Catherine quiso
manipular a ambos hombres, lo logró con uno pero no con el otro y ese fracaso
la hizo enloquecer, no tuvo lo que quería (aunque viviera en lujos) porque
cuando pudo, le pareció degradante, la enfermó la debilidad de uno y la
agresividad del otro, de ese otro del que siempre estuvo enamorada pero que no
podía tener como marido porque no era nadie y no tendría el lujo que obtuvo con
el título de “señora Linton” y fue esa agresividad y esa maldad de ese otro, lo
que le dio el tiro de gracia a la obra. Repito, yo no considero este libro
romántico.
Y en cuanto a las versiones de cine o
televisión, la verdad no me gusta ninguna, he visto cinco, la del 70, la del
92, la del 98, la del 2004 y la del 2009 y cada una tiene diferencias en cuanto
al libro, no se apegan bien y de hecho, hay una que no muestra a los hijos
entonces no sé qué quisieron hacer. En fin, yo no disfruto ni libro y menos las
películas, simplemente este es un personaje que detesto sin importar qué rostro
le pongan, no niego las buenas actuaciones, lo que me molesta es que ninguna
versión muestra el verdadero ser que es Heathcliff, lo intentan los actores y
se los reconozco, pero ninguna versión, al menos las que he visto, lo encarna
como realmente es en el libro.
Quiero concluir diciendo que no es
una historia que yo recomiende leer, por desgracia debe hacerse por el clásico
que es y porque las hermanas Brontë forman
parte de la literatura inglesa pero no porque sea una obra literaria
“memorable” porque la verdad yo acá no rescato nada. Buenas frases con fuerza y
buena narrativa eso sí, pero que por desgracia se viene abajo y a una
decadencia que me es imposible recomendar y por eso no la considero ni la había
mencionado antes.
¿Conoces la historia de “Cumbres
Borrascosas”? ¿Qué impresión tienes?
Lee mi carta a Nelly → aquí (necesité decirle lo que pensaba)
“Cuando el señor Earnshaw regresa a “Cumbres
Borrascosas” con un niño que encontró en las calles de Liverpool, jamás imaginó
lo que su “buena acción” acarrearía en los años venideros. El odio de su hijo
mayor por el adoptado y el cariño de su hija menor por el mismo, desencadenaría
una serie de sucesos tormentosos que destruiría todo. Esta es una historia de
desdicha y desamor que inquietará hasta al mismo espectador.”
Lo anterior sería el ejemplo de una sinopsis que yo le
hubiese escrito a este libro. ¿Lo conoces? Imagino que sí. Se trata de la única
obra de la escritora inglesa Emily Brontë y cuyo título ya lo dice todo, así
que prepárate para no encontrar una historia romántica sino una llena de
“tumultos” tan tempestiva y árida como lo borrascoso en una cumbre.
“El orgullo de quienes no pueden edificar es destruir” dijo
Alejandro Dumas (padre) y —aunque no es el autor del libro que menciono— creo
que esta frase encierra a la perfección lo que es “Cumbres Borrascosas” y el
odioso personaje de Heathcliff, uno que por desgracia en la pantalla —porque
casi todas las versiones lo “romantizan”— no se ha sabido encarnar de manera
detestable, tal y como es en el libro. Además de decir que es aquí donde se
encontrarán a los peores protagonistas que puede tener una historia.
No dejaba de inquietarme el pensar en las consecuencias que pudieran
tener para mi salud los incidentes de aquella visita a «Cumbres Borrascosas».
Aquí tenemos la primera advertencia del espectador
para saber la lectura que nos espera “consecuencias que pudieran tener para mi salud” porque,
así como se afectó el narrador también nos afectaremos los lectores.
Técnicamente, este es de los peores y mejores libros a
la vez. De los peores, por la historia tan tortuosa que trata y de los mejores,
por su estructura y narrativa. Sí, es algo contradictorio y aunque te molestes
tengo el derecho de decir que no le veo el romance por ningún lado, sino que se
presenta una relación tan enfermiza entre los protagonistas que por eso la
considero lectura de una sola vez. ¿Cuál es la gana de estar sufriendo con una historia
como esta? ¿Masoquismo?
Resumen:
La historia trata la ¿apasionante? y tortuosa
relación, intensa pero enfermiza que mantiene encadenados a los protagonistas,
Catherine Earnshaw y el adoptado Heathcliff que desde que llegó a la finca
llamada “Cumbres Borrascosas” no se sabe quién carajos selló el destino de
quien, lo que sí está claro es que las cosas se fueron a pique y la felicidad
que la familia conoció, desapareció. Esta historia es narrada treinta años
después por el ama de llaves de la “Granja de los Tordos” que se llama Nelly
Dean al señor Lockwood, el inquilino del lugar que, habiendo cometido el error
de visitar a su “extraño casero” que lo recibe con hostilidad en su finca y
luego de conocer a los demás miembros de dicha “familia” junto a los sirvientes
y gracias a la tétrica estadía que tuvo como su huésped en el lugar, (ya que
fue asustado por el fantasma de una mujer) le entró la curiosidad por saber de
esas personas y del porqué son tan extrañas, así como del espectro que conoció
y que habiéndole tocado el brazo luego de romper la ventana, le pedía que le
dejara entrar a la casona. Es aquí donde, después que él le dice todo a su ama
de llaves, que entonces entra la narración de Nelly Dean.
Desde que el niño adoptado (con aspecto de gitano) fue
llamado Heathcliff (en honor a un hijo muerto de la familia) extrañas cosas
empezaron a suceder. No sólo el odio que despertó en el hijo mayor de la
familia llamado Hindley, ni en la aceptación que le dio la niña Catherine, sino
en que las cosas poco a poco se fueron deteriorando. La madre de los chicos murió
poco después, Hindley fue enviado a estudiar fuera porque su situación con
Heathcliff era insostenible, (el primero lo agredía y el otro no se dejaba)
para que luego el padre, (que siendo viudo dejó de tenerle importancia a las
cosas volviéndose amargado) unos años más tarde, también falleciera. Para ese
tiempo en que ya estaban más creciditos (tiempo que Catherine y Heathcliff
aprovecharon para volverse inseparables y “educándose” a la buena de Dios) es
cuando regresa Hindley para las exequias de su padre pero regresa casado y al
imponerse como el nuevo amo de la finca, le hace aún peor la vida a Heathcliff
a quien lo convierte en otro sirviente más y a su hermana se le prohíbe ya
mantener relaciones amistosas con él, sin embargo, Catherine lo desafía y a
escondidas, ella y Heathcliff siguen viéndose y tratándose, hasta que un día
entre sus juegos, entran a la propiedad llamada la “Granja de los Tordos” perteneciente
a la acaudalada familia Linton, sin imaginar que los perros serían alertados y
en su huida, uno de ellos sujeta del tobillo a Catherine y la muerde, al
escándalo Heathcliff que busca defenderla es atrapado por los sirvientes de la
casa y a la niña llevada al interior, los hermanos Linton Edgar e Isabella, la
reconocen como la señorita Earnshaw y la cuidan como huésped mientras que Heathcliff,
como sirviente andrajoso, es echado de la propiedad. Pasan los días y Catherine
regresa hecha toda una señorita con modales, peinada y bien vestida, cosa que
enorgullece a su hermano pero que Heathcliff repudia, pues ella ya es diferente
para él mientras que él sigue siendo el mismo desordenado, tosco, libertino,
sucio y violento, asunto que obviamente le atormentará más. A partir de este
momento es cuando las cosas comienzan a torcerse porque Catherine ha conocido a
otro chico muy diferente a Heathcliff, cuyos delicados modales le atraen,
aunque no de la manera tempestiva y apasionada que le atrae Heathcliff y lo
peor llega cuando después de haberse tratado con el señorito Linton, él le
propone matrimonio. Catherine comete el error de hablarlo con la señora Dean,
(Nelly) sirvienta y hermana de crianza de ellos que está en la cocina, pero sin
imaginar que Heathcliff también está ahí escondido y él sólo escucha lo de la
propuesta, asunto que le hiere profundamente y cuando Nelly le pregunta a ella entonces
por Heathcliff y lo que pasará con él, Catherine le dice que con él no podría
casarse porque se degradaría. Con esto, él tuvo suficiente y sin que nadie se
diera cuenta salió de la cocina, al rato llega José, el criado malgeniado y
religioso diciendo que Heathcliff se ha largado dejando todo a medias, al
saberlo Catherine y darse cuenta de que posiblemente le escuchó todo, sale a
buscarlo y a llamarlo desesperada, pero sin que él le responda. Debido a esto
ella se enferma ya que Heathcliff la ha dejado, marchándose dolido de la finca.
Tres años pasan y dentro de ese tiempo, Hindley a
enviudado perdiéndose en la bebida por eso, sin importarle para nada el hijo
que le nació y que llamaron Hareton, su mujer murió luego del nacimiento y es Nelly
quien se encarga de criar al niño. Es en ese tiempo también que Catherine,
convencida de que jamás volverá a ver a Heathcliff, se casa entonces con Edgar
llevándose a Nelly a vivir con ella, sin imaginar que la tranquilidad que había
logrado conseguir se verá completamente alterada con el regreso de un
Heathcliff diferente, más hombre, de apariencia culta, bien vestido y
adinerado. Cuando la busca en la “Granja” ella cae en la euforia de volver a
verle, pero él sabiéndola casada es cuando decide vengarse. Isabella Linton que
se ha fijado en él será la primera de sus víctimas. Heathcliff provoca en ambas
mujeres una batalla de celos haciéndole creer a Isabella que está enamorado de
ella y Catherine se niega a aceptar tal situación, al final Heathcliff termina
venciendo cuando persuade a Isabella de fugarse juntos, se la lleva, se casa
con ella y luego se instalan en la finca donde creció que ahora es de su
propiedad porque aprovechándose de la mala cabeza de Hindley le ha hecho perder
todo. Isabella vive un infierno junto a su marido que desde la misma noche de
la boda la trató como basura y escribe a la “Granja” rogando el perdón de su
hermano quien no desea verla. Los Linton esperan un bebé y poco antes del
nacimiento, Heathcliff obliga a Nelly a permitirle ver a Catherine, esa
situación dispara la locura de la mujer quien, en su debilidad, ella y él se
tienen un dime y diretes entre amor y odio, que sólo le acelera el final a Catherine.
Edgar llega y los encuentra, socorre a Catherine, pide al médico y Heathcliff
espera afuera la resolución del asunto. Ella da a luz a una niña, pero muere,
Edgar le pone el nombre de la madre y se sume en su dolor al igual que
Heathcliff cuando Nelly le dice lo que ha pasado. El hombre enloquece de dolor
y ciego de ira, lanza una maldición hacia la muerta, maldiciéndose a su vez a
sí mismo. Lo que ha pasado no lo perdonará jamás. Heathcliff se vuelve un ser
aún más violento. Hindley trata de matarlo sin éxito, Heathcliff lo golpea
hasta casi matarlo e Isabella aprovecha para huir de su marido antes de
volverse loca. Poco después por la bebida muere Hindley y Heathcliff se hace
cargo de su hijo Hareton, degradándolo a la servidumbre y al analfabetismo,
vengándose así de Hindley por todo lo que le hizo padecer.
Me disculpará usted que no le diga en el encabezado
“Querido” o “Apreciado” ya que mi honestidad no me permite dirigirme a su
persona bajo hipocresía ni palabras lisonjeras.
Gracias al señor Dumas, he conocido su historia y déjeme
decirle que es algo para leer solamente una vez y luego tratar de olvidar un
asunto tan amargo. Como escritora, me veo en la necesidad de decirle que
escogió usted muy bien a quien contarle sus penas, porque si me la hubiese narrado
a mí, jamás la habría publicado. Creo que uno ya tiene suficientes problemas
personales como para echarse otros encima y sufrir por ellos y el señor Dumas,
fue muy amable en dejar que usted le compartiera su historia. Esa es nuestra
curiosidad como escritores sólo que yo, respetable señor, no había llegado ni a
la mitad del asunto cuando ya no quería saber nada más, sus altibajos me
cansaron. Disculpe usted, soy mujer y como tal no puedo ponerme de su lado,
para eso está el señor Dumas que puede, lo compadezca porque hasta ahí puede
llegar su drama, simplemente a compadecer. Disculpe la rudeza de mis palabras,
pero le juro que estoy tratando de ser amable y pensará usted que bien me las
pude haber ahorrado y no decirle mi opinión, una que usted no pidió, ya que no
es eso lo que usted espera y tiene razón. Puede que no le interese, no
obstante, le pido me lea hasta el final como yo hice con su historia y al
terminar, si se siente usted furioso, pues siéntase también en la plena
libertad de romper o quemar estas líneas y no conservarla junto a las otras que le sirven de consuelo. Lo que yo necesitaba era desahogarme y eso estoy
haciendo.
Si en algo vale mi consejo a quien o quienes están
leyendo su historia es mejor olvidarla, cosa que también usted debe hacer si
desea vivir en paz el resto de sus días, si es que puede, aunque lo dudo porque
lo que se conoció gracias a usted es algo peor que Romeo y Julieta.
Respetable señor, déjeme decirle que su drama no provoca
en mí, ni siquiera lástima y a continuación le detallaré —a riesgo de que me
deteste usted por decirle la verdad— todo lo que pienso de su “error” cometido.
Sí, reconozco que su amor (el suyo) es admirable como
desdichado. Le admiro eso, su manera ser señor, encantaría a cualquier dama que
desee una vida cómoda y tranquila y sobre todo, sentirse tan amada con el
semejante amor y adoración que todo su ser fue capaz de ofrecer. Yo misma
estuve tentada a caer en sus redes, porque imaginarme caminar del brazo de un
hombre como usted por las calles de París, tan guapo, tan varonil y con una posición
respetable, es todo un orgullo y amarlo no sería difícil, usted merece, por el
amor que describe su amigo, que le amen tan intensamente o más. Amarse
mutuamente es sin duda el gozo de toda pareja, por desgracia, usted decidió
atarse a un imposible, a un amor prohibido y de ahí la desdicha suya y de paso,
la de su amante. ¿Qué no pudo pensar en eso? ¿Valía la pena arruinar ya mucho
más, la existencia de la pobre Margarita? Sí, usted es todo un poeta cuando
dice que era cosa del destino conocerla y enamorarse de ella, pero lo que fue
incapaz de considerar era el daño que le terminaría haciendo, consciente o
inconsciente, usted señor Duval fue el culpable de lo que precisamente quería
evitar; que la enfermedad de Margarita acelerara su muerte. Claro, consuélese creyéndole lo que ella le dijo de que los días más felices de su vida los pasó
con usted, es cierto, yo le creo, y es más, el hecho de que usted cambiara para
amoldarse al estilo de vida de ella, hizo que ella lo terminara amando más por
semejante sacrificio pero reconozca que ese hombre no era usted, el chiste no
era cambiar su esencia sólo para ganarse aún más su afecto, pero el amor tiene
caminos extraños, es verdad y nos incita a hacer cosas también extrañas e
inexplicables, pero por desgracia usted se enamoró de la única mujer que no
podría ser del todo suya, reconózcalo y de paso, a causa de ese deseo febril
que lo consumía, también ella fue desdichada y sabe usted por qué. No me
malinterprete, cuando digo que no podía ser del todo suya no me refiero a que
se atreva a dudar de su fidelidad cuando se fueron a Bougival, claro que fue
sólo suya en cuerpo, alma y corazón, pero cuando digo que no fue del todo suya
es porque era su amante no su esposa, ¿pasó por su cabeza proponerle matrimonio
y hacerla completamente dichosa, liberándola por completo de la vida en la que
la conoció o no era ella digna de semejante honor? ¿Lo pensó o le dio miedo el
rechazo de ella al compromiso? Creo que lo que usted tuvo claro desde el
principio era que su padre jamás lo hubiese aceptado y por eso ni lo intentó.
No obstante, yo sólo tengo una sola interrogante a todo este asunto desde que
lo conocí y creo que ni usted ni el señor Dumas me podrán responder. Si
Margarita tenía tisis, ¿cómo es que ni usted ni los demás se contagiaron? Esto
es algo que no puedo explicarme porque en cualquier momento la enfermedad se
dispara volviéndose contagiosa y creo que nadie mejor que usted estuvo en las
crisis de Margarita teniendo esa cercanía que obvio no voy a revivirle. Pero
volvamos al tema que nos compete, ¿Jamás pensó usted que terminaría haciéndole
daño también? ¿Qué no leyó alguna vez a Shakespeare y su advertencia de que el
amor es ciego? Su preocupación por ella desde el principio fue algo conmovedor,
usted provocó con ello ese cambio que Margarita no creyó experimentar, pero ¿no
fue capaz de prever todo lo que su idilio iba a desatar? Señor Duval, por
desgracia, es el siglo XIX y en él o el cualquier otro, siempre la mujer sale
perdiendo en todo, al hombre no se le juzga por las queridas que tenga, es algo
natural e injusto, pero la mujer si es señalada como lo más bajo si se dedica
al oficio, siendo degradada hasta lo último, sin que nadie llegue a pensar en
si ellas tienen muy en el fondo, un corazoncito en el que deseen tener un único
hombre que las ame por lo que son y las rescate de semejante vida. Los lujos
son sólo una pantalla señor, esto es de hacer las del payaso, ¿no cree usted
que se sufre en esa clase de vida? creo que conoce la respuesta. Entiendo que
usted creyó que su amor podría cambiar las cosas y lo hizo en parte, no dude
que lo logró, siéntase orgulloso si puede. Sin embargo, sigo sin entender lo
que pasaba por esa cabeza suya, insisto, ¿consideró alguna vez tener a
Margarita como esposa y no sólo como amante? ¿Pensó alguna vez casarse con
otra, a la que haría inmensamente desdichada, porque para usted no existía
ninguna otra como Margarita? Señor Duval, usted mismo menciona que varias veces
Margarita lo llamó “niño” y eso hacía ver su inmadurez en el asunto. Y lo mismo
pienso yo. O es demasiado inocente o es demasiado estúpido y discúlpeme usted
el insulto, pero no puedo evitar decírselo. No niego que su idilio me hizo
suspirar a ratitos y entiendo que el tiempo que vivió con ella fue el más
ardiente y feliz de su vida, al igual que para ella, una emoción que ambos se
permitieron vivir. Su amor logró el cambio que quería, estaba dispuesta a todo
por usted, eso jamás lo dude, pero por desgracia usted mismo fue el culpable de
que las cosas se fueran a pique y el romance tuviera fecha de caducidad. ¿Qué
no sopesó que la visita suya al notario de su padre sería su condena y
detonante? ¿Qué no imaginó que ese hombre jamás iba a callarse lo que usted le
planteó y que lo tomó como una reverenda locura? ¿Qué no pensó usted lo que su
padre haría si se daba cuenta de sus andanzas? Y peor, ¿qué no imaginó jamás
que él intervendría y estaba detrás del actuar de Margarita hacia usted después,
aún a costa de todas las pruebas que ella le dio de su amor y lo que ella misma
estaba dispuesta a hacer por usted? Vuelvo a repetirle, o es usted demasiado
inocente o demasiado estúpido y es algo que en lo personal a mí me decepciona. No
señor, no es su historia lo que vale la pena contar, sino la de ella, la de una
hermosa cortesana, que a pesar del mal que la aquejaba, era alegre y vanidosa,
que vivía en la opulencia y obtenía lo que quería, que era la envidia de muchas
y el deseo de todos, que un buen día conoció el amor por casualidad, pero así
mismo, una desdicha peor por el sacrificio que se vio obligada a hacer, que
para colmo, aceleró aún más el desarrollo de su mal, porque bien se dice que
cuando el alma se enferma, el cuerpo lo resiente y eso fue lo que la terminó de
matar. Ella sufrió su agonía pensando en usted y usted, creyéndose todo su
cuento por el que lo alejó, su injusto y reprobable actuar, indigno de un
caballero como se supone es usted, lo que hizo fue buscar vengarse con otra
amante y lanzarle sus dardos de desdén y odio, lo que la hizo sufrir más, acelerándole
su final y peor, la última noche que estuvo usted con ella. ¿Cómo se atrevió a
hacer después lo que hizo? ¡La terminó de herir y humillar! Me fue imposible de
creerlo y de haberlo tenido a usted enfrente, jure que yo le hubiera estampado
a su atractiva cara tremenda bofetada que hasta la fecha le siguiera doliendo, se
lo merecía. Repudio yo su forma de actuar que no fue de un hombre dolido sino
de un completo idiota. Desearía que fuese usted un tapete para pisotearlo yo
cuantas veces quiera. Si de verdad le duele su forma de morir, ojalá sus
remordimientos le permitan a usted vivir. ¿Qué le impidió buscarla de inmediato
otra vez en cuanto supo de su gravedad? Sí, Margarita parecía tener mala cabeza
porque el lujo de sus ganancias la cegó sin pensar en ahorrar y evitarse tantas
deudas, lo que le habría impedido morir al menos en la miseria, esto es sólo
una consecuencia de la vanidad, de la ambición, ya que si bien es cierto que
las queridas deben invertir en ellas mismas porque es el producto que ofrecen, creo
que algunas se pasan en excesos y el asunto se les escapa, como la arena entre
los dedos, esto reconozco que no es culpa suya, sino de ella. Pero usted, tarde
se dio cuenta, cuánto ella deseaba volver a verlo y tener el consuelo al menos
de morir en sus brazos, aunque en el fondo esa fuera su esperanza, también en
el fondo se hubiese avergonzado de que viera usted su apariencia como bien se
lo dijo, sí, es mejor que la recuerde como es. ¿Pero como ha podido usted
exhumarla y tener el valor de ver su cadáver? ¡Es usted un enfermo! ¿Qué su
compañero, el señor Dumas, no le dijo lo impactante que fue para él presenciar
semejante escena? Y eso me incluye a mí como lectora e imagino que a los demás,
¿Puede ser usted más tétrico? En ese momento yo perdí el hambre y el sueño.
Ya no llore usted señor Duval, ya no tiene caso, su desahogo
no tendrá fin porque ya es tarde, si quiere hacer algo de provecho vaya y arránquele
la cabeza a la hipócrita de Prudencia, usted me ha indignado más cuando me enteré
que le ha dado más dinero luego de que esa mujer se atrevió a hablar mal de
Margarita, de quien tanto se sirvió viviendo a sus costillas, y claro, ahora
que la chica está muerta y no puede defenderse, por fin le escupe todo su veneno
y envidia, esa vieja ordinaria si merece lo peor. No le muestre usted ningún
tipo de lástima que con eso lo engatusa, en cambio si quiere escuchar la única
verdad se la podrá contar Julia, pero lo cierto es que usted no vivirá
tranquilo lo que le reste de existencia, no cuando sólo ella estuvo como
testigo de la agonía de Margarita. Yo hubiese querido conocer a la señorita Gautier,
escuchar la otra parte de su historia aunque me lo hubiese contado en su lecho,
le juro que transcribiría palabra por palabra y así cotejar, con lo que
recopiló el señor Dumas, posiblemente una historia menos dramática aunque lo
dudo, sin embargo y como escuché una frase de que “el corazón de la mujer es un
profundo mar de secretos” entérese usted, que posiblemente ella se llevó muchas
cosas a la tumba y contra eso no hay nada que hacer. He conocido su versión de
la historia señor Duval, por desgracia, no puedo conocer la versión de ella
desde el principio. No obstante, admiro el respeto que el señor Dumas le
profesó a la chica llamándola “La Dama de las Camelias” esto supongo (no como
él mismo lo dice) por el gusto de ella hacia la flor y lo que como una
verdadera mujer fue capaz de sacrificar; el amor hacia usted a costa de su
propia vida. Trate de ser el mismo si es que puede porque la sombra de
Margarita Gautier y de esa pasión ardiente en la que vivieron, le perseguirá a
usted, por el resto de su vida.
Con sinceridad, se despide de usted tratando de olvidar
que lo conoció;
Itxa B.
P.D. Por favor, piénselo muy bien si en los años
venideros, usted ya tal vez, con las heridas cicatrizadas (pero no curadas)
pretende contraer matrimonio porque no sería justo que usted condenara a su
compañera a una vida triste y vacía, teniendo siempre la sombra de un romance
que es incapaz de olvidar y que le es imposible revivir. No le oculte ese
idilio a su futura esposa, cuénteselo y deje que ella decida si se casa con usted
o no. Si me lo preguntara a mí, le diría un rotundo no, pero me consuela saber
que no lo hará. Tampoco vaya a atentar contra su vida si el peso de la misma ya
no lo soporta, aguántese y sobreviva como pueda, que algún día podrá
reencontrarse con ella.
Título: Moisés y los Diez Mandamientos (Segunda Temporada)
Basada en: Éxodo Cap. 15 al 40, Libros de los Levíticos,
Números y Deuteronomio.
Escrita por: Vivian de Oliveira
Producida por: Record TV
Año: 2016
Episodios: 66
Luego de su salida de Egipto y de ser testigos del poder
de Dios sobre el ejército del Faraón, el pueblo hebreo acampa en tierra nueva y
recibe los Diez Mandamientos pero aún así, un grupo (inducidos por Apuki) cae
en el pecado e instan a Aaron a crearles una imagen a la cual adorar, mientras
Moisés está en el Sinaí (junto a Oseías, hijo de Nun que lo espera,) pero que
por su tardanza lo creen muerto. Dios (a quien nadie puede engañar) alerta a
Moisés de la corrupción del pueblo y le ordena volver con las tablas de los
mandamientos. Al llegar, en su furia y decepción las arroja al suelo y se
enfrenta a la infidelidad de un pueblo, haciéndoles ver el gran pecado que han
cometido. Así termina la primera temporada de la serie de 176 capítulos y en
ese mismo punto inicia la segunda parte, donde vemos como un “flashback” lo que
sucedió.
La historia continúa exactamente dónde quedó, lo cual fue
algo muy bueno para no perder el hilo, sólo que ahora ya no veremos más la
trama egipcia a la que ya nos habíamos acostumbrado, sino que el escenario es
otro, uno que nos preparará para “nuevas aventuras” y el camino hacia la
conquista de la tierra prometida por Dios, pero nada será fácil y pronto todo
se vuelve una cuesta arriba que enfrentará al pueblo que adora al Dios de
Israel con los demás pueblos idólatras, llenos de abominación y perversión.
Era obvio que la historia de esta segunda parte, abarcará
lo que resta del libro del Éxodo y los demás del pentateuco hasta llegar al
final de Deuteronomio con la muerte de Moisés y la sucesión de Josué. El inicio
de la segunda temporada es una vuelta total a la historia que ya conocíamos y
se nos había presentado. Los levitas por orden de Dios, dan muerte a los
infieles que adoraron al becerro de oro, siendo que Coré, tiene su oportunidad
de matar a Apuki y en esa matanza también muere su hijo Jairo y hasta Judith,
por tratar de proteger a su hijo y salvarlo. Sólo Ana, la hija de ambos y
hermana de Jairo se salva pero superar el suceso le costará por las pesadillas
que la aquejan de esa noche, haciendo que retrase el corresponder al amor de
Oseías (Josué) y estar juntos ya sin ningún impedimento. Aaron fue perdonado
por haberse arrepentido de su pecado y Moisés regresa al Sinaí porque Dios le
dará unas nuevas tablas de la ley. Una nueva trama inicia y la guerra ya no
será contra el Faraón sino contra el reino de Moab (Números 22) lo cual sólo será
el inicio y el detonante para una serie de sucesos que poco a poco irán
encajando.
La trama entre el pueblo del desierto y Moab resulta
interesante, dando paso a la introducción de nuevos escenarios y costumbres,
así como de nuevos personajes que se van agregando, la evolución de los ya
conocidos y varias sorpresas inesperadas. Recordemos que la historia es bíblica
y quien ha estudiado algo de teología, conoce dichos personajes y también su
fin, lo que la escritora hizo con esto es añadir una trama ficticia sobre “lo
que pudo haber pasado” y volver la historia más interesante porque en sí, la
Biblia no describe tanto la vida personal de los personajes principales como la
serie nos hizo ver ni le da tanta importancia a personajes secundarios como lo
hizo la serie. Acá se nos mostró el esplendor de Egipto, sus costumbres, personajes
que pudieron haber estado en escena como era obvio y que en la Biblia sólo se
mencionan sin mayor interés como la hija del Faraón, la vida de Ramsés, la
madre de Moisés, la que fue su esposa, su suegro y cuñadas, las costumbres
hebreas y el día a día del calvario por el trabajo al que eran sometidos y ese
tipo de cosas, pues en la segunda temporada pasará igual. Magníficos escenarios
que reproducen a Moab y a Hesbón, sus vestimentas, sus decoraciones, sus
joyerías, los majestuosos escenarios del desierto, las tiendas de los hebreos,
las caracterizaciones, las ropas, las telas, los utensilios rústicos, todo fue
meticulosamente bien construido y el resultado es una serie magistral que nos
transporta de inmediato a esos tiempos bíblicos y que de hecho (y en mi caso)
nos puede hacer volver a releer la Biblia.
Con una trama intensa que atrapa con cada capítulo así
inicia esta segunda parte que en ningún momento decae, al contrario, a medida
que avanza toma fuerza. Acá se nos muestra la vida rural de los hebreos en el
desierto, su lucha por avanzar, su hambre, su sed, su cansancio y también, sus
quejas contra Dios y contra Moisés y el dolor de cabeza que buena parte de
estas personas se convierten para el líder hebreo (lucha que veremos a lo largo
de la serie) y al que sólo Dios llenó de santa paciencia. Con impresionantes
efectos especiales vemos como son alimentados con el maná del cielo y como Dios
los guía mientras avanzan a través de una imponente columna de polvo durante el
día y una impresionante columna de fuego por la noche mientras acampan. Coré
como instigador poco a poco irá sacando las uñas (si en la primera parte me cayó
mal, acá en la segunda lo terminé de odiar, cada día esperaba ver esa escena
donde Dios por fin le dio su merecido) y no solo sino junto a sus esbirros que
también pagan.
Como dije, en esta segunda parte se nos muestra la nueva
trama en los reinos de Moab y Hesbón, reinos paganos pero conocemos al primero
y a su rey Balac y a las costumbres del lugar. En una escena anterior vemos
como Jetro y sus hijas van a encontrarse con Moisés al desierto, decidiendo la
mayoría de las muchachas quedarse en el lugar junto a su hermana Séfora y
entonces, después de esta visita, Jetro regresa a Madián sólo para recibir una
invitación del rey Balac por las festividades del reino, asunto que le traería
serias consecuencias. A este viaje lo acompañan sólo las dos hijas que se
quedaron con él; Betania y Adira con su marido e hijos y un siervo de ellos. En
el camino se encuentran con una escena desgarradora, un rito hacia los dioses
de Moab en el que consiste ofrecerle bebés por voluntad propia a la imagen que
adoran y quemarlos en una hoguera, al ver esto la familia se asusta queriendo
regresar pero uno de los guardias del rey los obliga a continuar el camino y no
desairar al rey. Es aquí donde Betania recuerda sus días paganos como
sacerdotisa de Asera y se revela que tuvo una hija que debió ofrecer personalmente
en un ritual de sacrificio pero que no pudo, entregándosela a Balaam, el
supremo sacerdote para que él lo hiciera. Este recuerdo comenzará a perturbarla
en su estadía en Moab, lo que la familia no se imaginaba era lo que se les
tenía deparado y una serie de sucesos se desencadenarán desde este punto en
adelante haciendo que la trama se intensifique por el vuelco que toma y
mantenernos pegados al sillón con cada nuevo capítulo.
Betania no se imagina reencontrarse con Balaam quien al
decirle que su hija está viva y no la sacrificó, es la manera de manipularla
para sus planes, planes que también tiene el rey Balac y en su perversidad,
asesina al esposo de Adira por desear casarse con ella y tenerla como as bajo
la manga como cuñada de Moisés y tenerla como pieza clave en caso de un ataque
hebreo, también manda a eliminar a Jetro por no estar de acuerdo con sus planes.
Es desde este punto donde parte casi toda la trama de esta segunda parte,
porque cuando Coré llega al campamento hebreo con un moribundo nadie se imagina
que se trata de Zur, príncipe de Moab y cuñado del rey, que ha sido enviado
como espía y con quien Coré tiene un trato oculto. Cuando Balaam ayuda a
Betania para que su familia escape de Moab, el trato es que es ella se quede y
se convierta en la nueva esposa de Balac, todo a cambio de saber sobre el
paradero de su hija, a quien desea recuperar al saberla viva. Cuando Jetro (que
lo sacaron dado por muerto) y Adira y sus hijos y su siervo, logran salir de
los dominios de Moab gracias a Balaam, comienzan su travesía por el desierto
para dirigirse al campamento hebreo y buscar a Moisés para hacerle saber todo
lo que ha pasado, pero en el trayecto no se imaginan el triste destino que les
espera. Cuando se quedan sin comida, sin agua y sin rumbo, una precipitada
Adira, por la desesperación de obtener agua y comida para sus hijos, junto a su
padre miran una carreta de mercaderes con provisiones y ella (ante los ruegos
de Jetro de no hacerlo) decide asaltar la carreta siendo sorprendida por uno de
los hombres, Jetro al ver la escena intenta defenderla y protegerla pero sin
éxito, los hombres lo atacan hiriéndolo y a ella la secuestran, poco después el
siervo Natán y los niños de Adira lo encuentra moribundo y sin poder resistir
la herida de espada muere en el desierto. Lo entierran y ellos deciden
continuar el viaje ya solos. Adira ha sido llevada al reino amorreo de Hesbón
donde la venden como esclava siendo que un pícaro comerciante de telas la
compra y la lleva a su casa con la finalidad de que ayude en la cocina, con la
limpieza y también le sirva a él cuando se le antoje pero un día que intenta
huir, se topa con el apuesto Orén, general del rey quien se prenda de ella
desde que la mira, deseando volver a encontrarla y saber quién es. En la
vagancia de Natán y los niños por el desierto tiene la desgracia de encontrarse
con Coré, que viene de Moab por orden de Moisés junto con otros, en cuenta
Josué (Oseías) pero sólo él se encuentra con el siervo y los niños y al saber quiénes
son, ataca a traición a Natán creyendo que lo ha matado y se lleva a los niños
de vuelta a Moab por orden de Balac.
La trama es
un tira y afloja llegados a este punto, los escenarios se dividen entre el
campamento hebreo, Moab y Hesbón. Como dije en la reseña anterior, la
historia está bien escrita a manera de narrativa, teniendo como base los libros
del pentateuco y adentrándonos ya de lleno a la historia de Moisés de una
manera más íntima, quizá como nunca antes se había tratado. Esta serie resultó
ser magistral en todos los aspectos, desde los escenarios, la ambientación, el
vestuario, las actuaciones y hasta los mismos efectos especiales que
impresionaron tanto, igual a las plagas de Egipto y una de las escenas que más
esperé y disfruté fue cuando la tierra se abrió para que se tragara a Coré y
compañía, eso fue glorioso. La construcción del Tabernáculo, los utensilios y
el Arca del Pacto, hacernos ver ese proceso de construcción fue algo acertado.
Cuando se ha leído la Biblia y conoces a los personajes y sus historias, obvio
ya sabes cómo va a acabar todo, pero esta serie lo ha hecho de manera excitante
yendo más allá de lo que la Biblia no cuenta o indagando más de lo que ya
muestra. Las interpretaciones estuvieron a la altura de la historia así como la
evolución y madurez de los personajes. La Miriam que conocimos en la primera
temporada ya no es la misma en esta segunda, se volvió más insoportable en
todos los sentidos, conocimos a una Joana, amiga de Ana, que vivía resentida
con Dios. Vimos a un Simut y a un Gahiji (los egipcios de la primera temporada)
adaptándose a las costumbres hebreas y a la vida en el desierto, el primero se
enamora de una de las hermanas de Séfora y el segundo reconoce que se ha
enamorado de Leila, su mejor amiga y con quien comparte el gusto por la cocina
hasta que se casan. Vivimos la sabiduría de Jetro y de Jocabed hasta que
doliera la muerte de ambos, al igual que la muerte de Eliseba, la esposa de
Aaron, tras un ataque enemigo al campamento. Odiamos a Damarina, la hermana de
Séfora que enamorada de Josué quiso separarlo de Ana y evitar que se casaran. Nos
hicieron respetar a un Aaron más maduro como sumo sacerdote así como al mismo
Moisés y su autoridad como líder hebreo. Nos emocionó las bodas como la de
Josué y Ana y por fin la de Miriam con Hur, en fin, esta segunda parte no
decayó en ningún momento pero si debo poner dos peros que en lo personal poco
me gustaron; la forma tan abrupta de pasar de un solo “cuarenta años” y ese
capítulo final que lo sentí muy apresurado, como si en una hora quisieron meter
lo que les faltaba y ya, resolviendo muy rápido todo; la toma de Moab, el
encuentro de Betania con su hija perdida, el encuentro de Adira también con sus
hijos… Y otra cosa es el vuelco que le dieron al personaje de Balaam y el
cambio de su trama, no lo conocí hechicero de Balac y ya hubiese sido el colmo
que el asna no le hablara como lo dice la Biblia pero si extrañé otra de las
escenas en la serie y fue la de la serpiente de bronce relatada en Números 21:4.
Éstas son las referencias bíblicas tomadas en esta
segunda parte:
Del libro
del Éxodo:
*El agua amarga – Cap. 15:22
*Dios da el maná – Cap. 16
*Guerra con Amalec – Cap. 17:8
*Visita de Jetro – Cap. 18
*Israel en el Sinaí – Cap. 19
*Los Diez Mandamientos – Cap. 20
*El Arca del Testimonio – Cap. 25:10
*El becerro de oro – Cap. 32
*El pacto renovado – Cap. 34
*La obra del Tabernáculo – Cap. 35:10
*Llamamiento de Bezaleel y Aholiab – Cap. 35:30
*Construcción del Tabernáculo – Cap. 36:8
*El Arca y el mobiliario del Tabernáculo – Cap. 37 y 38
*Vestuario de los sacerdotes – Cap. 39
*Moisés erige el Tabernáculo – Cap. 40
*La nuble sobre el Tabernáculo – Cap. 40:34
Del libro de
Levítico
*Leyes para los hebreos – Cap. 1 al 9
*El pecado de Nadab y Abiú – Cap. 10
*Más leyes – Cap. 11 al 27
Del libro de
Números
*Nombramiento de los levitas – Cap. 1:47
*Bendición sacerdotal – Cap. 6:22-27
*Jehová envía codornices – Cap. 11
*Miriam y Aaron murmuran contra Moisés – Cap. 12
*Misión de los doce espías – Cap. 13
*Rebelión de Israel contra Jehová – Cap. 14
*Jehová castiga a Israel – Cap. 15
*La rebelión de Coré – Cap. 16
*La vara de Aaron florece – Cap. 17
*Agua de la roca – Cap. 20
*Muerte de Aaron – Cap. 20:22
*Arad ataca a Israel – Cap. 21
*Los israelitas rondan Moab – Cap. 21:10
*Israel derrota a Sehón – Cap. 21:21
*Israel derrota a Og – Cap.21:31
*Balac llama a Balaam – Cap. 22
*El ángel y el asna de Balaam – Cap. 22:21
*Balaam bendice a Israel – Cap. 22:41 y Cap. 23
*Israel acude a Baal-peor – Cap.25
*Josué, sucesor de Moisés – Cap. 27:12
*Venganza de Israel contra Madián – Cap. 31
Del libro de
Deuteronomio
*Moisés no entrará a Canaán – Cap. 3:23
*Cántico de Moisés – Cap.31:30 y Cap. 32
*Se le permite a Moisés ver Canaán – Cap. 32:48
*Muerte de Moisés – Cap. 34
La escena posterior (en la serie) cuando el Arcángel
Miguel y Satanás contienden por el cuerpo de Moisés, se lee en Judas 1:9
Me he quedado con tal vacío televisivo que no habiendo
nada más que ver hasta me divorcié del canal. Pasar casi un año disfrutando
esta historia es como si regresaras de viaje luego de un año y ves tu casa
extraña y sin poder adaptarte, así pasa cuando estás acostumbrada a una rutina
y luego que acaba ya no encuentras qué hacer, es algo así como la resaca
literaria, te acabas un buen libro, uno que lo viviste tanto que al terminar ya
no encuentras qué leer para sustituirlo. Así es esta serie, un listón muy alto
para la productora, estuve leyendo sobre las demás series que tienen pero creo
que ninguna va a superar a Moisés. Desde los efectos de su intro cuando se
forman en piedras las tablas y la escenografía del desierto, hasta el efecto plasmado
al final de cada capítulo. Las escenas de batallas, la valentía de Josué, la
aparición de los ángeles fortaleciendo al ejército hebreo y peleando por ellos,
la muerte de Moisés, en fin… definitivamente esta serie es una delicia para
disfrutar de principio a fin. Dura casi el año en su totalidad con 242
episodios, es por eso que uno convive con los personajes todos los sucesos, con
unos ríes, con otros lloras, a unos amas, a otros odias, en fin, lo que no se
puede negar es que vives junto con todos los personajes esta historia. La serie
es una completa maravilla que sumado a su banda sonora, me quedaría sin
adjetivos para calificarla, creo que de todas las canciones románticas la más bonita
sigue siendo el tema de Moisés y Séfora, la serie tiene unos temas orquestales
preciosos, sólo resumo diciendo que ha sido la mejor serie bíblica que he
visto, sin duda, esta se lleva el primer lugar. Muy recomendada para volver a
revivirla de principio a fin. Mi calificación es el 100%
Si se quiere vivir
una auténtica aventura en lectura no hay duda de que Julio Verne es el indicado
y se lleva el primer lugar. Sus libros los disfrutan chicos y grandes y de
hecho, si yo debo recomendar el inicio de la lectura infantil lo haría sugiriendo
al autor y sus obras porque no hay duda de que sus historias atrapan y no
quieres dejar de leer porque con cada capítulo deseas saber más hasta llegar al
final de la lectura. (Aparte de aprender mucho que eso es lo importante) Si
deseas que tus hijos se introduzcan en el maravilloso mundo de los libros,
entonces preséntales a Julio Verne con esta obra o con el “Viaje al centro de
la tierra” o “La isla misteriosa” o “De la Tierra a la Luna” o “Veinte mil leguas
de viaje submarino” pero hazlo con Verne si quieres que se inicien en la
literatura (a mí me funcionó y no con un varón sino con una niña a quien le encanta
esta obra)
En mi caso debo
decir que conocí de la historia por la televisión antes que el libro cuando era
pequeña (así como me pasó con Dickens) pero su parte buena tiene esto; uno
después quiere leer el libro y comparar si lo que ha visto es igual a lo escrito.
“En el año de 1872,
la casa número 7 de Saville-Row…” así inicia “La Vuelta al Mundo en 80 Días”
una obra fascinante, escrita en 1872 por el visionario autor francés, narra la
aventura de Phileas Fogg, un soltero enigmático, culto, excéntrico, callado, reservado,
metódico, adinerado y galante caballero inglés, obsesionado con el tiempo y la
puntualidad y cuyo único pasatiempo era leer el periódico y jugar al whist en
su segunda casa; el Reform Club de donde era miembro asiduo y destacado,
pasando allí la mayor parte del día. Luego de despedir a su antiguo criado,
contrata a otro, Jean Passepartout, (traducido como “Picaporte” al español)
mozo francés que desea algo de tranquilidad en un trabajo como mayordomo y
servir al caballero inglés en un horario y rutina que lo aleje de su
experiencia audaz en el teatro francés y convertirse en el criado “exacto” que
serviría al “gentleman” algo que lo hizo feliz cuando el señor Fogg le dio el
empleo y lo dejó en su casa para irse al club. Lo que Picaporte no esperaba (ni
el mismo Fogg tampoco) era que ese mismo día los planes y rutina de ambos
cambiaría de manera radical, cuando la noticia de un robo al Banco de
Inglaterra por un monto de cincuenta y cinco mil libras pusiera a la sociedad
de cabeza, especialmente a los directivos de dicho banco. Es en esos
comentarios del suceso estando en el club que los miembros especulan que dicho
ladrón, con semejante suma en su poder, podía ya haberse escapado y esconderse
en cualquier parte del mundo ya que ahora era mucho más fácil viajar y hasta
rodear la tierra. Es aquí donde comienza la discusión sobre en cuantos días podía
hacerse dicha hazaña y cada uno empieza a decir su opinión, Fogg insiste en que
la Tierra se ha “empequeñecido” y mientras otro refuta la posibilidad de darle
la vuelta en tres meses, Fogg simplemente dice que en menos tiempo; 80 días con
exactitud y es aquí donde empiezan a sacar las cuentas del trayecto; de Londres
hasta Bríndisi (Italia) por tren y barco hasta llegar a Suez. De Suez a Bombay
por barco, de Bombay a Calcuta por tren, de Calcuta a Hong Kong por barco, de
Hong Kong a Yokohama por barco, de Yokohama a San Francisco por barco, de San
Francisco a Nueva York por tren y de Nueva York a Londres por barco y tren y
todo esto sólo en 80 días, aún tomando en cuenta los contratiempos del camino
(según él) por lo que es aquí donde nace la apuesta, unos a favor y otros en
contra de poder dar la vuelta al mundo en 80 días.
Mapa del viaje de Phileas Fogg (wikipedia)
El señor Fogg acepta el reto
apostándose la mitad de su fortuna y la otra mitad costeará los gastos de su
viaje, es así como regresa a su casa y le hace saber a su nuevo criado lo que
pasa, quedándose el otro pasmado por la noticia, haciéndolo correr para
prepararse y salir de inmediato para tomar el tren de las 8:45 p.m. hacia Dover
(carrera en la que el dispuesto mozo se olvida de apagar la lámpara de gas de
su habitación que estará encendida durante 80 días) Es así como la aventura
comienza y no quieres parar de leer capítulo tras capítulo y ser parte del viaje
del señor Fogg y su leal criado, pasando una serie de sucesos, unos tensos y
otros divertidos en los diferentes países que deben atravesar hasta cumplir su
agenda a rajatabla (como es obvio de un hombre matemáticamente exacto como
Fogg) y conseguir ganar la apuesta. El viaje inicia ese 2 de Octubre para
finalizar el 21 de Diciembre regresando a Londres y al Reform Club exactamente
a las 8:45 p.m. como está estipulado y ganar la apuesta, demostrándole así a
sus adversarios compañeros del club (que han apostado en su contra) que su idea
“descabellada” si fue posible llevarla a cabo. Con lo que él no cuenta es que
el detective Fix le sigue los pasos porque lo suponen el dichoso ladrón del
banco y debe de apresarlo esperando una orden de captura en cualquiera de los países
de dominio británico antes de que se le escape de las manos y salte a América,
es por este otro ingrediente que el libro es un disfrute total, sin dejar de
lado su “sutil” romanticismo cuando Fogg decide rescatar a la princesa Aouda de
morir en una pira funeraria en la India, llevándola junto con ellos en el viaje.
Desde trenes y barcos hasta elefantes y trineos. ¿Logrará la hazaña de dar la
vuelta al mundo en 80 días contra todos los pronósticos? ¿Ganará o perderá la
apuesta? ¿Realmente será este auténtico caballero el ladrón del banco que pretende
huir bajo la excusa del viaje? Debes leer esta exquisitez de libro, te
cautivará, al final, el amor es una pieza importante y sumado a las explicaciones
geográficas y matemáticas que se esperan, tendrás ese placer estético que como
digo, es lo que se busca en una obra literaria. ¿Alguien más se ha emocionado
con el final del libro? (Yo grité)
Recomiendo mucho
leerlo puesto que hay muchas versiones en la televisión y aunque la más famosa
en el cine es la de 1956 en donde vemos al gran Cantinflas en el papel de Passepartout,
cabe aclarar que en esta (y otras versiones) donde hay viaje en globo, no lo
hay en el libro así que no se decepcionen. En las versiones para televisión (y
como pasa con las obras de dominio público) tiene sus cambios con respecto al
libro, unas han agregado otros paisajes y por lo tanto un giro a la trama y
otras, hasta les han cambiado el nombre a los personajes. Las versiones más
conocidas son:
*La vuelta al mundo
en 80 días de 1956 con Cantinflas como Passepartout. (Versión cinematográfica
más aceptada)
*La vuelta al mundo
en 80 días de 1989 con Pierce Brosnan como Phileas Fogg. (Serie de 6 horas)
*La vuelta al mundo
en 80 días del 2004 con Jackie Chan como Passepartout. (Producción de la Disney en donde Fogg es inventor)
*Y en las series
animadas se encuentra la tierna versión de 1983 de 26 capítulos llamada “La
vuelta al mundo de Willy Fog” (ideal para presentar a los peques, sólo que
tiene personajes que no están en el libro como Tico, Bully y el malvado Transfer,
al igual que el cambio de nombres como Willy que es Phileas, Rigodón que es Passepartout
y la princesa Romy que es la Aouda del libro, pero igual se disfruta.)
¿Has vivido
semejante viaje? Gracias al gran Verne es posible viajar en las alas de las
páginas y la mente y vivir junto a los personajes su emocionante aventura
alrededor del mundo y ser parte de ellos. En lo personal, Phileas Fogg es uno
de esos personajes masculinos de mi entero gusto y aunque no lo crean, me atrae
mucho, será que tenemos eso de la obsesión del tiempo en común (y las pocas
palabras) pero no me vendría mal un honorable “gentleman” así como Pierce
Brosnan lo hizo, por lo tanto, el señor Fogg a pesar de su aspecto
imperturbable está entre mis favoritos porque en el fondo es un personaje que
enamora a su manera si se le conoce y entiende.
Te invito a dar la
vuelta al mundo, abre un libro y vive su magia, la magia que sólo un autor como
Julio Verne puede ofrecer si deseas vivir intensas aventuras y aprender de
moralejas. No por nada, el libro es considerado entre sus mayores éxitos
literarios. Persiste y resiste. ¿Hasta dónde llegarías por alcanzar tus metas? Disfruta el proceso de tu viaje porque, así como el señor Fogg, se podría ganar algo más que una simple apuesta.
"(...) el excéntrico gentleman no había perseguido en esta apuesta más que la lucha, no la fortuna." Julio Verne
Basada en el libro del Éxodo, segundo libro del Pentateuco. (Cap. 1 al 32)
Productora: RecordTV
Año: 2015/2016
Escrita por: Vivian de Oliveira
N. de episodios: 176
Hacía mucho tiempo
que no veía series bíblicas tan bien hechas, con ese gusto por ver y disfrutar
con esa disposición y tratar de vivir (valga la redundancia) todo lo que se vive en ellas y sus
locaciones y sin duda estos brasileños se han anotado un hit con sus
producciones. (Una especie de redención a su pasado “erótico” porque los
brasileños se pintaban solos para esto y nadie me dejará mentir que hay algunas
historias bien crudas por ahí) Qué bueno que han decidido aprovechar el tiempo
y hacernos revivir las historias de la Biblia. La primera que vi de ellos fue “José
de Egipto” y me encantó y ahora he terminado de ver la primera temporada de “Moisés
y los Diez Mandamientos” y decir que no había visto nada tan bueno desde la épica “Los Diez
Mandamientos” con Charlton Heston ya es demasiado porque esta producción de
Record TV, es una “superproducción” y sólo tengo una palabra para calificarla;
magistral.
Llevar a la
pantalla la historia del Éxodo no es fácil por todo lo que conlleva y reproducir
las locaciones egipcias y las costumbres hebreas tampoco, sin embargo, esta
serie logra meternos de lleno en el libro del Éxodo y aunque se ven escenas y
personajes que nada tienen que ver con lo escrito en la Biblia (es una obra
basada en el Éxodo) no deja de ser magistral y atrayente, sin contar con las
interpretaciones que son de impacto, con una ambientación que deja sin aliento
por sus locaciones o sets creados y el vestuario que también fue fundamental y
de lo mejor.
No entraré en
controversia bíblica sobre qué hay y qué no por la autoridad que me da el haber
crecido con el conocimiento total sobre las historias bíblicas y que puedo
refutar, porque me ha gustado tanto que los 176 capítulos se me han ido en un
suspiro y obvio quiero más. (Ya comienzo con la segunda temporada, yupiii)
La producción tiene
el cuidado de respetar el tiempo de los sucesos y eso es fundamental, obvio
comienza con el nacimiento de Moisés y el terrible decreto del Faraón ordenando la matanza de los niños hebreos,
siendo que uno es oculto por su madre y luego entregado a las aguas del Nilo donde
Dios lo guía y la hija del Faraón lo encuentra. Luego gracias a Miriam, la
hermanita del bebé, la princesa se ayuda de una nodriza hebrea para que lo críe
sin saber que se trata de Jocabed, la verdadera madre del niño. Luego cuando el
niño ya está crecidito la princesa decide tenerlo en palacio y que sea criado
como príncipe de Egipto ante el dolor de Jocabed que debe separarse del niño
otra vez. Y por la voluntad de Dios así crece Moisés, el que de las aguas fue
sacado, educado como noble en artes y guerra junto a su tío, Ramsés y la niña
de la dama de compañía de la princesa, Nefertari, siendo que el trío de infantes
unidos por una fuerte amistad, con el tiempo también se unen por el amor. Moisés
y Ramsés se han enamorado de Nefertari pero el corazón de la joven se inclina
por Moisés. Personaje detestable es la madre de Nefertari, Yunet, que ha sido
la amante del marido de la princesa y que a ésta, le ha causado varios abortos.
Esta Yunet es la esposa del sacerdote Paser, pero Nefertari no es hija de él
sino del marido de la princesa. La trama de la historia se desenvuelve en dos
escenarios; el palacio y dominios egipcios y la villa de los hebreos donde se
van conociendo otros personajes. Obvio en la novela se ven una serie de sucesos
que nada tienen que ver con la Biblia hasta que llega el momento en que Moisés
se entera de sus orígenes y decide huir, luego de dar muerte a un egipcio que
violentaba a un hebreo que resultó ser su hermano Aarón. Moisés antes de huir
porque el Faraón le ha condenado a muerte, logra conocer a sus padres y
hermanos y también logra despedirse de su madre adoptiva y de su casi hermano
Ramsés y así, otra etapa en su vida comenzará cuando luego de pasar por el
desierto llega a Madián en donde conoce a su futura y testaruda esposa Séfora,
a las hermanas de ésta y al que será su suegro, Jetro. Todo esto está en la
Biblia, lo interesante es cómo se escribió esta novela y el desenvolvimiento
que tuvo capítulo a capítulo. Luego cuando Moisés y Séfora se casan y tienen
sus hijos y un buen día, Dios decide hablarle desde la zarza ardiente, es aquí cuando el cambio se
produce y el Moisés que se conoció ya no es el mismo por haber hablado con el Dios
de Israel que le ha dicho lo que su pueblo sufre en Egipto y le hace ver que él
será el libertador de su pueblo, lo que significa una sola cosa; el enfrentamiento
con el nuevo Faraón que ahora es Ramsés y que se ha casado con Nefertari y
también tiene un hijo. Es aquí donde el giro se vuelve más tenso porque Moisés
debe volver a Egipto y cumplir lo que Dios le ha encomendado, en donde mostrará
su poder a través de él, azotando a Egipto pero endureciendo cada vez más el
corazón del Faraón para no dejarlos partir. Creo que lo más impresionante de la
producción obviamente fueron las plagas y los efectos especiales que estuvieron
bien hechos y que nos mantuvieron sin aliento y pegados al sillón con los
nervios al tope, (así me pasó) y es que como conocedores de historias y como
pasa con cualquier otro libro leído, si sabes lo que le va a pasar a los
personajes uno dice bajito “no hagas esto, no hagas aquello, ay que te vas a
morir” y ese tipo de cosas, ¿les ha pasado? La novela muestra una serie de
sucesos con los personajes a los que han recurrido y aún así es difícil
perderle el hilo y eso demuestra que está bien hecha y bien escrita, en ningún
momento me ha parecido aburrida.
En cuanto a las
interpretaciones debo decir que el Moisés joven no me gusta, me gusta ya cuando
pasa sus años en Madián y comienza a tener más pelo y barba (se ve más hombre)
y más me gustó cuando regresó a Egipto, la autoridad que se le notaba hacía
ganarse su respeto, es acá donde ya me pareció perfecto. Con respecto a Ramsés
debo decir que estuvo muy bien, es de esos malos que están bien buenos y cuya
necedad sacó de quicio pero eso significa que lo interpretó bien. A los que me
gustaba ver era a Simut (el ayudante del sacerdote Paser) y a Gahiji (el
cocinero real) ambos tienen mucha simpatía. Los más odiados obvio fueron Yunet
y Apuki, (jefe de los oficiales) a este último lo detesté más que a todos hasta
el final. Me cayó mal Bankenmut, el general egipcio al servicio del Faraón y
que también terminó siendo amante de la Yunet y de los hebreos debo decir que al
que no soporto es a Coré, el primo hipócrita de Moisés y que se hace aliado un
tiempo de la Yunet también. Me dolió que muriera Ikeni, el soldado egipcio que
siempre respetó a Moisés cuando regresó y que creyó en Dios para que salvara a
su hijo de la muerte de los primogénitos, realmente creí que él y su mujer e
hijo se hubiesen ido con los hebreos y así salvado pero no fue así. Entre los
hebreos debo decir que es imposible no fijarse en Oseías, el que luego se llama
Josué, es una muestra de lo que es un hombre en toda la extensión, tanto por
fuera como por dentro, (espero poder ver la serie de él) y entre los personajes
sabios hay que destacar a Amram, padre de Moisés y al sacerdote Paser, un hebreo
y un egipcio, divididos por costumbres y creencias pero que resultaron ser excelentes
personajes. Lo que se me ha quedado
sonando en la cabeza es la canción de Miriam y es que la música es también otro
elemento importante y algo de destacar en la novela, me encantó la canción de
amor entre Moisés y Séfora, es una de las más románticas que he oído y si me
gana la música, me gana lo demás. (Mi conexión es primero con la música) el
soundtrack de la novela es precioso. La historia termina cuando ya en el
desierto, luego de saber la voluntad de Dios y mientras Moisés va hacia el
Sinaí a traer los mandamientos en las tablas, el pueblo infiel (que cree que ha
muerto por su tardanza) pide a Aarón les edifique una imagen, un becerro de
oro, deshonrado así al Señor y provocando su ira por lo que les sobrevendrá
castigo de muerte.
En fin, la serie
resultó ser rica y atractiva en todo aspecto, me quedaría corta para decir todo
lo que me ha parecido y sólo quise resumir porque es algo que vale la pena ver
y disfrutar. No puedo decir nada sobre las demás producciones porque no todas
las historias bíblicas son de mi gusto pero si quisiera ver algo de tres personajes más, ya que los brasileños se han enfrascado en producir y llevar a
la pantalla con lujo de detalles las historias de la Biblia; la historia de Rut, la de Daniel y la de Pablo. ¿Será que me pueden complacer?
Sé que ya han
pasado varios años desde la producción de la novela y no la vi en su tiempo por
desconocerla (es que yo casi no veo televisión) y ahora que desde hace unos
meses la está transmitiendo una televisora local, he apartado ese espacio para
no perdérmela. ¿Ya la viste? Pues si no, corre a buscarla y a devorártela porque
yo volvería a verla otra vez. Ahora comienzo con la segunda temporada de la
historia y cuando acabe les daré mi opinión. Sin duda esta es una serie digna
de ver y recomendar.